Sigue firme. Obama dijo que está dispuesto a firmar la ley en cuanto el Congreso se la presente. (EFE)
Sigue firme. Obama dijo que está dispuesto a firmar la ley en cuanto el Congreso se la presente. (EFE)

El presidente de , , aseguró el viernes que, pese a la oposición del Congreso, usará sus poderes ejecutivos para reformar, antes de fin de año, las políticas de inmigración. Esto impediría la deportación de 5 millones de indocumentados.

Se supo que las medidas ejecutivas podrían ser anunciadas la próxima semana. Sin embargo, la presión republicana en contra crece y amenaza con provocar otro cierre del gobierno como el de 2013.

Obama calificó a Estados Unidos como un "país de inmigrantes" y señaló que el sistema de inmigración de su país está roto y necesita actualizarse.

"Dije que, si el Congreso no actuaba, yo usaría toda la autoridad que poseo por ley para tratar de mejorar el sistema", anotó. Además, agregó que está dispuesto a firmar una ley de inmigración en cuanto el Congreso se la presente.

Según el diario , una pieza clave del plan de Obama es permitir que los padres de niños que son ciudadanos estadounidenses o residentes legales obtengan permisos de trabajo y eviten así la amenaza de la deportación. Esa pieza del plan podría afectar a entre 2.5 y 3.3 millones de personas.

Ante el inminente anuncio, un grupo de republicanos amenazó con bloquear la aprobación de fondos para financiar el funcionamiento del gobierno y lo que ellos llaman la "amnistía ilegal".

En tanto, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano , reiteró que Obama está "jugando con fuego".

Los decretos para beneficiar a millones de inmigrantes en situación irregular en Estados Unidos están preparados para recibir la firma del presidente Obama, dijo el legislador oficialista Luis Gutiérrez.

(Agencias/Washington)