El presidente Obama visitó ayer la zona afectada. (Reuters)
El presidente Obama visitó ayer la zona afectada. (Reuters)

Mientras progresaban lentamente en la lucha contra los incendios forestales que mataron por lo menos a dos personas y destruyeron casi 350 viviendas en el (EEUU), las autoridades pidieron paciencia a miles de evacuados.

Un segundo cadáver se halló entre los escombros de una casa donde se había encontrado otro antes. Las autoridades, que revisaban todos los restos de viviendas calcinadas en busca de posibles víctimas, no han identificado aún a los dos muertos. El comisario Pete Carey dijo que se desconocía el paradero de al menos diez personas.

El presidente estadounidense, , visitó ayer la zona del siniestro y elogió la respuesta coordinada del gobierno a los incendios en Colorado. Dijo que las tragedias y emergencias suscitan muestras de solidaridad.

"Una de las cosas que ocurren aquí en Estados Unidos es que, cuando vemos a nuestros compatriotas en problemas, nos juntamos como una sola familia estadounidense, como una comunidad", comentó hoy Obama en su mensaje semanal por radio e Internet.

El incendio de 67 kilómetros cuadrados, uno de varios desencadenados en el oeste, estaba controlado en un 25%, mientras el jueves se calculaba un 15%.

Se retiraron las órdenes de evacuación para algunas de las más de 30,000 personas evacuadas esta semana, aunque permanecían en pie las restricciones para los vecindarios más dañados.