(Bloomberg/Reuters)
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logró huir de gracias a que guardaba sus celulares en una refrigeradora para evitar que intervinieran sus teléfonos y pudieran dar con él, mientras planeaba su huida del país asiático, informó el diario .

El responsable de filtrar el programa de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional norteamericana () recomendó a los abogados que lo asesoraban que hicieran lo mismo, mientras cenaban el último fin de semana.

El motivo de esta extraña petición es que el exempleado de la sabía que los materiales de los que estaban hechas las paredes del refrigerador lo convertían en una caja de seguridad 'antiescuchas' para los teléfonos móviles.

Las gruesas paredes de metal del artefacto pueden crear una barrera electromagnética que permita que el dispositivo funcionase de forma similar a la llamada . Se trata de un espacio que las ondas de radio no pueden atravesar y en el que tampoco se pueden transmitir datos.

"La idea es bloquear las señales de radio que se pueden usar para transmitir datos de voz y bloquear todo el audio", señala Adam Harvey, experto en seguridad, al diario norteamericano.

Snowden no optó por apagar el dispositivo, pues muchos de los dispositivos actuales tienen "estados medios entre completamente encendidos y completamente apagados", expresa Seth Schoen, experto de Electronic Frontier Foundation.

El especialista también reveló que sacar la batería tampoco sería suficiente, ya que "algunos dispositivos disponen de fuentes de energía adicionales en su interior".