Paul Rosolie logró llamar la atención sobre la deforestación amazónica con un documental televisado que millones de personas vieron el domingo en , aunque desistió de ser tragado por una anaconda como había prometido.

Finalmente nadie resultó herido tras la emisión de ('Tragado vivo') un publicitado documental de dos horas de la cadena Discovery grabado en la selva del Perú, aunque hubo televidentes que expresaron decepción en las redes sociales.

Rosolie, vestido de un traje especial y untado de sangre animal para atraer la atención de la anaconda de seis metros, se hizo liberar tras pasar varios minutos atrapado por el mortal y lento abrazo que la poderosa serpiente amazónica suele dar a sus víctimas antes de engullirlas.

Tal como había sido previsto, los auxiliares acudieron en ayuda del presentador cuando éste empezó a quejarse y a temer que la presión del animal logrará romperle algún hueso. Estas serpientes, las más grandes del mundo, asfixian normalmente a sus presas antes de ingerirlas.

"Toda su fuerza se concentró en mi brazo hasta que comencé a sentir que mi mano no recibía irrigación", dijo , un conocido presentador de series sobre animales.

Calificado por algunos como el 'Indiana Jones' ambientalista, Rosolie explicó que la idea era llamar la atención sobre la intensa deforestación que hace que miles de hectáreas de selva desaparezcan cada año y provoca, entre otras consecuencias más graves, que las anacondas pierdan su hábitat natural.

"Todo el mundo sabe que está desapareciendo, pero no hay muchos que le presten atención. Así pues, hemos querido hacer alguna cosa que impacte verdaderamente a las personas y provoque reacciones", manifestó Rosolie a la AFP.

Tras su emisión en Estados Unidos —el programa será transmitido en diciembre en varios países europeos y luego en América Latina— hubo voces de reclamo en las redes sociales: "Devorado vivo: solo una broma", se quejó uno de los internautas. "Y ¿eso es todo, amigos?", señaló otro.