La delegación de en la Conferencia de Desarme advirtió este martes que “está juzgando mal su paciencia” y el país podría volver a reforzarse con “armamento estratégico” si Washington no detiene sus sanciones y maniobras militares.

Corea del Norte continuará desarrollando armamento estratégico esencial para su seguridad nacional hasta que Estados Unidos abandone su hostil política”, alertó en la conferencia Ju Yong-chol, consejero de la Embajada norcoreana ante las Naciones Unidas en Ginebra.

El representante norcoreano señaló en la primera reunión del año de la Conferencia de Desarme que “si Estados Unidos intenta forzar sus demandas ilegítimas contra Corea del Norte, persiste en las sanciones y en la presión, estaremos obligados a buscar un nuevo camino para defender nuestra soberanía”.

Pyongyang acusa a Washington de ignorar la fecha límite ofrecida por el régimen del líder norcoreano, Kim Jong-un, para reanudar las negociaciones nucleares.

Según el diplomático de Corea del Norte, Washington “sigue hablando de diálogo cuando desde el principio no tiene ninguna intención de detener su política hostil hacia Corea del Norte”.

Ju aseguró que el verdadero objetivo del presidente estadounidense, Donald Trump, es mantener la idea de diálogo para “perder el tiempo y al mismo tiempo mantener las sanciones para agotar gradualmente nuestra fuerza”.

Recordó que en los últimos dos años Pyongyang ha tomado medidas tales como desmantelar instalaciones nucleares con el fin de ganarse la confianza de Washington, mientras Estados Unidos llevó a cabo decenas de maniobras militares en la zona y siguió desplegando armamento y equipamiento militar en Corea del Sur.

En estas condiciones “no vemos ninguna razón para continuar un compromiso que la otra parte se niega a cumplir”, advirtió el representante norcoreano.

La relaciones entre Washington y Pyongyang se han enfriado de forma progresiva desde la fallida cumbre de Hanói de febrero de 2019, y en sus primera palabras públicas de este año Kim Jong-un señaló que no veía razón para mantener la moratoria autoimpuesta sobre sus pruebas nucleares y de misiles para favorecer el diálogo.