El festival del –la Navidad hindú– llegó a su fin el último fin de semana tras 5 días de celebraciones, en los que millones de hindúes conmemoraron con dulces, música, petardos y mucha luz el triunfo mítico del dios Ram sobre el demonio Ravana.

"Es la victoria del bien contra el mal. (Diwali) nos recuerda que tenemos que seguir el camino correcto, que es necesario hacer el bien", manifestó Shail Chahuhan, de 17 años, en templo de Nueva Delhi.

El Diwali, que marca el inicio del nuevo año, conmemora la vuelta de Ram a su reino tras pasar 14 años en el exilio, periodo durante el cual vence al diablo en la isla de Lanka (la actual ).

Según la tradición, el camino de regreso de la divinidad fue iluminado por el pueblo con lámparas y velas, motivo por el que los hindúes lo festejan adornando sus casas con múltiples lámparas tintadas y guirnaldas de flores.

De los 5 días de festejos, es durante el tercero cuando se aprecia Diwali en toda su esencia.

El sacerdote hindú Kheemanand Joshi, de 43 años, explicó que en esa jornada se reza a la diosa para que proporcione a la familia salud y prosperidad, y al dios si se desea ayuda para alcanzar nuevos logros en la vida.