Barack Obama y Angela Merkel en junio de este año. (AP)
Barack Obama y Angela Merkel en junio de este año. (AP)

puso fin a las escuchas a la canciller alemana Angela Merkel y otros dirigentes mundiales luego de que se enterara de la existencia de este programa, informó hoy .

Obama supo de esta vigilancia electrónica llevada a cabo por la Agencia de Seguridad Nacional () de su país en un informe que encomendó a mediados de año, añade el rotativo que cita como fuentes a autoridades estadounidenses.

Según el informe, la NSA espió las conversaciones telefónicas de unos 35 jefes de Estado o líderes mundiales. El WSJ añade que la puso fin a los programas de escucha a varios de estos mandatarios y responsables, entre ellos Merkel.

La NSA desmintió ayer las revelaciones de la prensa alemana según las cuales .

Bild am Sonntag, la edición dominical del diario alemán Bild, citaba fuentes del servicio secreto estadounidense según el cual el jefe de la NSA Keith Alexander había informado a Obama de un operativo de espionaje de las comunicaciones de Merkel en 2010, mientras que el programa podría haber empezado, según la prensa alemana, en 2002.

"Obama no puso fin a dicha operación, sino que permitió que continuase", afirmó este medio, citando a un alto funcionario de la NSA.

En un comunicado enviado a la agencia AFP, la NSA desmintió estas versiones.

El general Keith Alexander, "no habló con el presidente Obama de un supuesto operativo de inteligencia que involucrara a la canciller Merkel y jamás habló de algún operativo que la involucrara. Las versiones de prensa que aseguran lo contrario no son ciertas", señaló a la AFP Vanee Vine, portavoz de la NSA.

La edición dominical del Frankfurter Allgemeine indicó por su parte, aunque sin citar fuentes, que Obama habría asegurado a Merkel vía telefónica que no estaba al tanto de que la habían espiado.

Según Der Spiegel, el presidente estadounidense le habría dicho que si lo hubiera sabido, habría puesto fin de inmediato al programa.

La oficina de Merkel no comentó esta conversación telefónica.

La Casa Blanca explicó que no grababa las llamadas telefónicas de Merkel y que no lo haría en el futuro, aunque rechazó aclarar si lo hacía en el pasado o no.