Los presidentes de Estados Unidos, , y de Francia, , demostraron hoy con gestos y palabras una gran complicidad durante el desfile militar de la Fiesta Nacional francesa en París.

De este modo, dejaron de lado los profundos desacuerdos en asuntos como el cambio climático o la política comercial. El desfile del Día de la Bastilla combinó las tradicionales exhibiciones de poderío militar con un recuerdo a las guerras pasadas y presentes, y un guiño al papel de Estados Unidos en ellas.

Donald Trump fue invitado de honor para conmemorar el centenario de la entrada de Washington en la Primera Guerra Mundial. Los dirigentes se sentaron juntos, con sus esposas, y charlaron de forma animada mientras aviones de combate de ambas naciones rugían sobre los Campos Elíseos.

Te puede interesar