Ya es casi indiscutible que un error humano causó el , ocurrido el último viernes frente a costas italianas, en el que falleció el peruano (50) y desapareció la joven cusqueña (25), ambos miembros de la tripulación.

El presidente y director general de Costa Crociere, Pier Luigi Foschi, culpó hoy de la tragedia al capitán del barco, Francesco Schettino (52), quien está detenido y enfrenta posibles cargos por homicidio múltiple, naufragio y abandono del barco. No obstante, aseguró que la compañía le prestará apoyo jurídico.

"Nosotros nos distanciamos de la conducta del capitán, que causó el accidente al desviar el barco de su ruta oficial", agregó Foschi. Hasta el momento, las autoridades italianas anunciaron la recuperación de seis cuerpos de la nave y que 16 de los 4,200 ocupantes siguen desaparecidos.

Medios italianos, como e de Livorno, insistieron hoy en la hipótesis de que Schettino se acercó demasiado a la isla de Giglio para darle un "regalo" a su jefe de camareros, Antonello Tievoli, natural del lugar, y "saludar" al excomandante de la naviera Mario Palombo, quien ahora vive en dicha zona.

Un diario milanés publicó que Tievoli nunca imaginó que desembarcaría así en su casa y que no quiere hablar con nadie, por el sentimiento de culpa que lo atormenta. Schettino afirmó en su defensa que las rocas que dañaron el barco no estaban marcadas en su mapa de navegación, pero en realidad sí lo estaban.

Las autoridades carcelarias informaron que el capitán tiene constante asistencia psicológica porque "está consternado y destruido". Este martes, declarará ante el juez que lleva el caso.

Pero esa no es la única acusación contra Schettino. María Inés Lona (72), jueza de la provincia argentina de Mendoza, aseguró que él estaba "muy enfiestado, con mujeres y bebiendo licor" cuando ocurrió el desastre.

En tanto, el Gobierno italiano decretará el estado de emergencia en la zona del naufragio, ante la posible fuga de 2,300 toneladas de combustible. Los tanques están casi llenos, pues el navío encalló solo horas después de partir del puerto de Civitavecchia para emprender una travesía de una semana por el Mediterráneo.