Desastre pudo haberse prevenido. (AP)
Desastre pudo haberse prevenido. (AP)

Una cadena de innumerables errores humanos y negligencias por parte del gobierno japonés, los organismos reguladores y la planta nuclear de fueron los culpables del desastre atómico en Japón, según reveló la investigación de un comité de expertos destinados al tema.

"Queda claro que este accidente fue un desastre causado por el hombre. Los gobiernos anteriores y el de aquel entonces, las autoridades de regulación y la Tokyo Electric Power, fallaron en su deber de proteger a la gente y a la sociedad", indicó la comisión investigadora japonesa en su informe final.

Además, el comité acusó sin miramientos a las autoridades de un accidente que, si bien derivó de los daños sísmicos y posterior tsunami que afectó la costa japonesa en 2011, "no se puede considerar un desastre natural. Fue un desastre hecho por el hombre que podría haberse previsto y prevenido".

"En general, la Comisión consideró imperdonable la de cualquier persona u organización que trate con energía nuclear. Hemos encontrado un desconocimiento de las tendencias mundiales y un desprecio por la seguridad pública", dijo el panel.

Las autoridades regulatorias, dijo, se habían mostrado reacias a adoptar los estándares mundiales de seguridad que podrían haber ayudado a prevenir un desastre en el que los reactores se fundieron, filtrando radiación que obligó a 150.000 personas a abandonar sus hogares, mucho de los cuales no volverán.

"Hemos comprobado que no se puede decir que no hubiera habido crisis sin el tsunami", concluyó Katsuhiko Ishibashi, un sismólogo y miembro del comité, en el informe.

PODRÍA HABER FALLA EN OTRAS CENTRALESAdemás, los expertos señalaron que podría haber una falla activa bajo la planta Ohi de Kansai Electric Power Co, cuya unidad 3 para suministrar energía al país asiático.

"Esto significa que todos los reactores de Japón son vulnerables y requieren una adaptación", y pone en tela de juicio del (primer ministro Yoshihiko) Noda de reanudar la actividad en los reactores antes de aprender las lecciones de Fukushima", sostuvo Jeffrey Kingston, director de estudios de Asia en la Universidad Temple en Tokio.

La investigación fue llevada a cabo por un comité creado a instancias del Parlamento nipón tras seis meses de indagaciones que incluyeron más de 900 horas de sesiones y entrevistas a más de 1.100 personas relacionadas con el hecho.