(Getty)
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Tres ingenieras de sistemas demandaron a por discriminación basada en su género y raza, el último golpe para una compañía de servicios de transporte que se esfuerza por superar las controversias sobre su cultura laboral.

La demanda, presentada el martes en la Corte Superior de San Francisco por Ingrid Avendano, Roxana del Toro López y Ana Medina, dice que el sistema de compensación de Uber y otras prácticas discriminan a las mujeres y sobretodo el origen étnico. Como resultado, las tres mujeres han perdido ganancias, promociones y beneficios, informa Reuters.

La demanda describe al sistema de clasificación de empleados, pero que "no se basa en medidas de desempeño válidas y confiables", sino que establece las diferencias de puntaje de desempeño en función del género u origen étnico. Es decir, las mujeres, los empleados latinos, los indios americanos y los afroamericanos tienen puntajes de desempeño más bajos, lo que les dificulta progresar profesionalmente y confinarlos a tareas más serviles.

Este caso aparece tras un año de escándalos dentro de la compañía, iniciados con la publicación de un en febrero de otra ingeniera, Susan Fowler, quien luego de renunciar a Uber, describió el ambiente de trabajo como intolerante y fomentador de acoso sexual.

Al respecto, Uber realizó una serie de cambios para abordar la equidad salarial, incluido el aumento del salario de los empleados a los que se les pagaba por debajo del salario medio. 

El abogado Jahan Sagafi de Outten & Golden, que representa las demandantes, afirmó que su bufete también ha representado a empleados en demandas por discriminación de género contra empresas de tecnología como Goldman Sachs y Microsoft Corp.