(Reuters)
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Cuatro oficiales de la Policía china confesaron hoy que trataron de impedir la investigación del asesinato de un empresario británico para proteger a la principal sospechosa, , esposa de un alto exdirigente del , informó un portavoz judicial.

Estos altos cargos modificaron conscientemente las investigaciones y realizaron falsificaciones tras el asesinato de para apoyar la tesis de una muerte accidental.

"Los acusados admitieron que la acusación de burlar la ley con fines personales era exacta", dijo, Tang Yigan, portavoz del tribunal de la ciudad de .

"Redactaron un informe falso y ocultaron pruebas en el lugar de los hechos", explicó. "Decidieron* no practicar la autopsia e incinerar directamente el cadáver"*.

No se precisó si los jefes de Policía, Guo Weiguo, Li Yang, Wang Pengfei y Wang Zhi, obedecieron órdenes de Gu Kailai o de Bo Xilai.

Su comparecencia, lejos de la mirada de la prensa extranjera que permaneció en el exterior de la Corte, es solo el último episodio del caso Gu Kailai, uno de los de las últimas décadas en China, al mezclar dinero, crimen y política.

El jueves, durante el juicio en el mismo tribunal, Gu Kailai no rebatió la acusación de haber matado por envenenamiento al británico. Los hechos se produjeron en la megalópolis de Chongqing, entonces dirigida por su marido, .

El crimen, ocurrido el pasado mes de noviembre, originó un escándalo que, en primavera, sacudió fuertemente al Partido Comunista en el poder.