Una mujer embarazada que dio positivo por falleció el domingo en el Hospital Materno Infantil de Coruña, España, mientras era sometida en un quirófano a una cesárea de urgencia. Así lo informó Europa Press.

Según fuentes sanitarias, la mujer, de 37 años, tenía una patología crónica previa, por lo que se sintió mal el sábado por la noche. No obstante, el domingo fue sometida a una prueba para determinar si estaba infectada con COVID-19, dado su estado de salud.

Estefanía, nombre de la mujer, tenía programado su parto para finales de abril. Ella iba a dar a luz una niña; sin embargo, la bebe nació muerta.

La muerte de la mujer deja huérfano a un niño de cuatro años y la familia niega que la fallecida tenga una patología crónica.

Asimismo, la familia lamenta que el cuerpo de la mujer fuese incinerado según el protocolo, sin que se le practicase una autopsia para aclarar las causas de la inesperada muerte tras un “embarazo estupendo”.

Por su parte, el esposo de la mujer no pudo estar presente durante el parto debido a que su esposa se encontraba contagiada por el COVID-19. Posteriormente, recibió una llamada del centro en la que le notificaron que la situación se había complicado.

En cuestión de minutos, la madre de su hijo ya había fallecido junto a su niña, a la que iban a llamar Julia.

Estefanía fue sometida a una reanimación cardiopulmonar a la que inicialmente respondió, pero acabó falleciendo.

En total, 6.737 personas han perdido la vida por COVID-19 en España, mientras que casi 80.000 se han infectado, casi 5.000 han ingresado en la UCI y 14.709 se han curado, según datos del Ministerio de Sanidad y las comunidades.