La indicó este martes que el nuevo que brotó en China en el mes de diciembre pasado no es, al día de hoy, una pandemia.

Actualmente, no estamos en una situación de pandemia”, un término que se aplica a una situación de propagación mundial de una enfermedad, declaró a los periodistas Sylvie Briand, directora del departamento de Preparación mundial para los riesgos de infección de la OMS.

El nuevo coronavirus, que ha matado ya a 425 personas, provocó su primera víctima mortal en Hong Kong y sigue propagándose con rapidez en China, lo que llevó a las autoridades a cerrar otras grandes ciudades y a restringir los movimientos de millones de habitantes.

Las cifras hablan por sí solas de la magnitud de la epidemia: en China, el número de personas contaminadas ya supera los 20.400, a pesar de las medidas adoptadas por el gobierno para aislar regiones enteras.

Este martes quedaron en una gigantesca cuarentena unos 12 millones de personas en la ciudad de Taizhou y en tres distritos de la localidad Hangzhou y otros tres en Ningbo, todas ellas en la provincia de Zhejiangen, al este de China. Una de las ciudades está a solo 175 kilómetros de la metrópoli de Shanghái, la más poblada del país.

China lucha para contener el virus, que avanza a pesar de que impuso medidas sin precedentes, incluyendo el aislamiento de más de 56 millones de personas en la provincia de Hubei, en cuya capital, Wuhan, apareció el nuevo coronavirus.

Varios países han enviados aviones para repatriar a sus ciudadanos desde China.

Un primer caso del nuevo coronavirus se registró en Bruselas en uno de los pasajeros del vuelo que repatrió el domingo a 250 personas, fundamentalmente europeas, desde la ciudad china de Wuhan.

Japón, que repatrió a unos 500 japones, puso este martes una cuarentena al crucero Diamond Princess, en el puerto de Yokohama, para verificar la salud de 3.711 personas a bordo, después de que un viajero que desembarcó en Hong Kong resultó estar contaminado.

El virus se ha propagado por más de 20 países, lo que llevó la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar una emergencia sanitaria mundial y a varios gobiernos a imponer restricciones de viaje.

Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Israel, Guatemala y El Salvador, entre otros, prohibieron la visita de extranjeros si estuvieron en China recientemente, y advirtieron a sus propios ciudadanos de evitar viajes a territorio chino.

Mongolia, Rusia y Nepal han cerrado sus fronteras terrestres. Hasta ahora ni Africa ni América Latina reportan contagios.