[NOTA ACTUALIZADA 16:30]París fue hoy el escenario de un hecho histórico: por primera vez casi todos los países del planeta se pusieron de acuerdo en un acuerdo climático vinculante en la conferencia internacional sobre el clima de la ONU (COP21) en la capital francesa.

El anuncio del acuerdo por parte del ministro de Relaciones Exteriores francés, Laurent Fabius, —tras dos intensas semanas de negociaciones— despertó un largo aplauso de los delegados de países de todo el mundo, que se pararon de sus asientos y se abrazaron.

La meta central de los alrededor de 190 países es limitar el calentamiento global causado por los gases de efecto invernadero claramente por debajo de los 2 grados centígrados, y de ser posible, incluso a 1.5 grados.

De todas maneras las metas nacionales del clima seguirán siendo determinadas por cada Estado en particular, y hasta ahora los planes presentados no alcanzan para limitar el cambio climático según lo previsto.

Numerosos defensores del medio ambiente consideraron que el texto del acuerdo es una fuerte señal para el alejamiento de los combustibles fósiles carbón, petróleo y gas. Sin embargo, habrían deseado que se hubiera obrado antes y también más compromisos concretos para los diferentes países en particular.

"El texto que tenemos ante nosotros no es perfecto —aseveró la ministra de Medio Ambiente sudafricana, Edna Molewa, que habló por un grupo de 130 naciones emergentes y en vías de desarrollo, que incluyó a China—. Pero creemos que representa una base sólida, a partir de la cual podemos lanzar un accionar intensificado con renovada determinación".

Según el texto del acuerdo, la emisión de gases de efecto invernadero debe reducirse lo antes posible. En la segunda mitad del siglo no se deberán emitir más gases de efecto invernadero que en otro lugar, por ejemplo bosques, donde puedan ser absorbidos. Esto significa que no deben llegar gases adicionales a la atmósfera.

La ministra alemana de Medio Ambiente, Barbara Hendricks, destacó que a partir de 2020 los países presentarán cada cinco años sus planes para proteger el medio ambiente, "que deben ser lo más ambiciosos posible".

Además cada país deberá reportar sobre sus emisiones de gases de efecto invernadero, "para que los avances no estén solamente sobre el papel, sino que también se correspondan con la realidad".

[NOTA ORIGINAL]En París se cerrará hoy la , la reunión más importante sobre cambio climático del mundo. Luego de varios días de exposiciones y debates, los 195 países esperan terminar la cumbre con la firma de un acuerdo sobre las tareas específicas a cumplir con miras de reducir la contaminación mundial en los próximos años.

El documento identifica al cambio climático como "una amenaza urgente y potencialmente irreversible" para la humanidad y el planeta. En el proyecto se señala, además, que los compromisos sumados de todos los países para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) distan aún mucho de las reducciones necesarias para contener la agravación del calentamiento global.

¿CUÁL ES LA META?El objetivo del acuerdo es contener el aumento de la temperatura "bien por debajo de los 2ºC" respecto a la era preindustrial y realizar "esfuerzos para limitar ese aumento a 1.5º".

¿CÓMO LOGRARLO?El mundo debe esforzarse en que las emisiones de Gas de Efecto Invernadero (GEI) dejen de aumentar "lo antes posible" y empiecen a reducirse "rápidamente".

En la segunda mitad del siglo, debería llegarse a un equilibrio entre las emisiones de GEI provocadas por las actividades humanas (como la producción de energía y la agropecuaria) y las que pueden ser capturadas por medios naturales o tecnológicos, como por ejemplo los bosques o las instalaciones de almacenamiento de carbono.

El proyecto de acuerdo eliminó las referencias, presentes en borradores anteriores, al término "neutralidad de carbono", al que se oponían con vehemencia grandes productores de petróleo como Arabia Saudita.

¿QUIÉNES LIDERARÁN?Los países desarrollados, emisores históricos, tomarán la delantera en los recortes de emisiones de GEI en términos absolutos. Los países en desarrollo, que aún necesitan generar energía con carbón y petróleo, son alentados a orientar sus esfuerzos hacia la realización de recortes.

El documento insta a los países ricos a respaldar los recortes de emisiones de las naciones en desarrollo.

¿CÓMO SERÁ EL SEGUIMIENTO?En 2018, dos años antes de la entrada en vigor del acuerdo, los países evaluarán los impactos de sus iniciativas contra el calentamiento global y analizarán nuevamente sus planes de reducción de emisiones de GEI.

Cuando el acuerdo cobre efecto, las revisiones de realizarán cada cinco años, a partir de 2023.

¿DE DÓNDE SALDRÁN LOS RECURSOS?Los países desarrollados "proporcionarán" apoyo financiero a la reconversión energética de los países en vías de desarrollo y a enfrentar fenómenos relacionados con el cambio climático, como la intensificación de las sequías y los huracanes.

Fuera de las partes jurídicamente vinculantes, el documento establece la suma de 100 mil millones de dólares anuales como "base" de los montos aportados por los países ricos. La suma se actualizará en 2025.

¿QUIÉNES SON LOS MÁS VULNERABLES?Se reconoce a las islas vulnerables al alza del nivel de los océanos y a los países pobres más expuestos al cambio climático el derecho a obtener respaldos para "prevenir, minimizar y reparar" las pérdidas.