Terror en . Dos muertos y 39 heridos es el último balance de una explosión ocurrida esta mañana en el norte de la capital de Colombia, informó la Policía Nacional del vecino país tras rectificar su cifra inicial de cinco fallecidos.

Rodolfo Palomino, director de la división de Seguridad Ciudadana de la Policía, dio las últimas cifras tras varias horas de caos y después de contrastar la información con los hospitales a donde fueron trasladados los lesionados y las víctimas mortales.

El estallido se registró en el cruce de la avenida Caracas con la calle 74, en la zona de Chapinero. Entre los lesionados figuran el exministro , quien estuvo al frente de las carteras de Interior y Justicia en el primer periodo del gobierno de (2002-2010).

El presidente colombiano, , manifestó que el atentado estaba dirigido hacia Londoño, quien viajaba en su vehículo particular con escoltas. Palomino dijo que las víctimas mortales eran el chofer y uno de los guardaespaldas del político.

"Me acabo de enterar que al señor Fernando Londoño le hicieron un atentado. Iba en su automóvil blindado. No entendemos cuál es el propósito, pero tengan la seguridad de que el Gobierno no se va a dejar descarrilar por estos actos terroristas", afirmó el mandatario, quien aseguró que no descansará hasta dar con los responsables.

Personal especializado en explosivos intenta desactivar dos cargas más en la zona, informó . El exministro está hospitalizado en una clínica de Bogotá en condición estable. Presenta un traumatismo encefalocraneano leve y otra lesión en el tórax.

El canal RCN dijo, citando a un escolta de Londoño, que la explosión ocurrió cuando dos personas que se desplazaban en una moto se aproximaron a la camioneta y una de ellas puso un paquete encima del vehículo.

Según el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, las cámaras de seguridad del sector captaron la imagen de una persona que, aparentemente, llevaba una peluca y ponía algo encima del vehículo de Londoño, cuando este estaba detenido por la luz roja del semáforo.

La explosión produjo grandes daños en un ómnibus de servicio público y otros siete vehículos. En un primer momento, la Policía afirmó que el explosivo estalló en el vehículo de transporte masivo, pero esta versión luego fue desestimada.

Las autoridades ofrecieron 100 millones de pesos (US$ 56,246) de recompensa por información sobre los autores del atentado y prohibieron el tránsito peatonal por la zona, así como la circulación de motos con dos personas a bordo. Hasta ahora ningún grupo terrorista se ha adjudicado el atentado.