Frente a una doble barrera de policías antidisturbios situada ante la embajada japonesa en Pekín, grupos de estudiantes corearon hoy "¡Abajo con el pequeño Japón!", en el sensible aniversario de de su gigantesco vecino y en medio de la disputa entre ambos países por la soberanía de un archipiélago en el mar de la China Oriental.

A cada paso ante la embajada japonesa las botellas volaban y las consignas estallaban: "¡Devuelvan las Diaoyu!", "¡Bajen su bandera!" o "¡Váyanse, diablos japoneses!".

Son las mayores protestas antijaponesas registradas hasta ahora en China por el control del archipiélago conocido como Diaoyu en chino y Senkaku en japonés. Esta situación ha forzado a las grandes firmas niponas a suspender sus operaciones en suelo chino.

Los gritos en tono de guerra de algunos activistas desataron los temores de las empresas japonesas en China. Por motivos de seguridad, fabricantes como Sony y Mitsubishi Electric o de automóviles como Honda, Toyota, Suzuki o Nissan enviaron a sus trabajadores chinos por dos días a casa.

También algunas cadenas comerciales japonesas cerraron sus puertas de forma preventiva. Después de que el fin de semana se produjeran saqueos y disturbios, algunos vendedores de autos japoneses tuvieron que recibir protección policial.

CHINA AMENAZA A JAPÓNJunto al secretario de Defensa estadounidense Leon Panetta, el ministro de Defensa chino, Liang Guanglie, dijo hoy que Japón debe asumir toda la responsabilidad por la controversia que ha provocado estas violentas protestas.

Panetta ha estado presionando tanto a Liang como a los funcionarios de Defensa en Japón para encontrar la manera de resolver el problema de manera pacífica y diplomática.

China envió once navíos a la zona de unas islas en litigio, anunciaron más temprano guardacostas japoneses.

"Diez navíos de vigilancia fueron detectados en el límite de las aguas en torno a la isla Uotsuri", indicó un portavoz de los guardacostas. Un undécimo navío del servicio de control de pesca había llegado a la zona poco antes, agregó.