Los chilenos concurren voluntariamente hoy a las urnas para definir en segunda vuelta quién gobernará el país sureño los próximos cuatro años, en una inédita elección entre dos mujeres: la socialista y favorita y la oficialista .

Los más de 21 puntos que separan a las dos candidatas presidenciales, según los resultados de la primera vuelta, suponen una diferencia casi irremontable para la representante de la derecha. Sin embargo, Matthei y sus adherentes están convencidos de que pueden dar una gran "sorpresa".

En tanto, cuatro personas fueron detenidas hoy en las inmediaciones del colegio electoral de la capital chilena donde pocos minutos después votó Matthei.

El incidente se produjo cuando el excandidato conservador , quien se retiró hace cinco meses de la carrera presidencial a causa de una enfermedad, se marchaba a pie del local de votación, que es el mismo donde sufraga Matthei.

Longueira fue escupido por un joven, tras lo cual se produjo un gran revuelo y los carabineros arrestaron a cuatro personas.

Diez minutos después llegó en un vehículo escoltado por la Policía la candidata de la .

Tras emitir su voto, Matthei realizó unas declaraciones a la prensa en las que pidió a los ciudadanos que acudan a votar en esta jornada, para evitar una elevada abstención, como la que hubo en la primera ronda, que fue superior al 50%.

Las palabras de Matthei fueron interrumpidas por un grupo de personas que se manifestaban en contra de la expropiación de unos terrenos en Paine, un municipio rural situada en las afueras de la región metropolitana de Santiago.

Matthei, que agradeció a su equipo de campaña el esfuerzo realizado en los últimos meses para sortear las dificultades que han jalonado el camino de su candidatura, manifestó a la prensa que "es importante que las personas que quieren un buen país salgan a votar".

A las 06:00 hora peruana se abrió la elección en la cual están habilitados más de 13 millones de votantes en una población de 16,5 millones en las que más de 41,000 mesas ubicadas en cerca de 2,100 recintos electorales, que desde hace dos días están bajo control del Ejército, según indica la ley electoral chilena.