Miles de chilenos participaron hoy de una marcha, que se desarrolló con algunos incidentes, en memoria de los detenidos y desaparecidos de la dictadura de , a 39 años del golpe militar que derrocó a el 11 de setiembre de 1973.

Portando pancartas, banderas chilenas y del Partido Comunista (PC), así como profiriendo cánticos y bailes, los manifestantes partieron desde la plaza Los Héroes, en el centro de Santiago, para terminar en el cementerio general, donde se erige el Memorial del Detenido Desaparecido y Ejecutado Político, que recuerda a las víctimas del régimen militar.

Mientras gran parte de la manifestación se realizó en forma pacífica, grupos de encapuchados protagonizaron disturbios, lanzaron piedras contra oficinas de instituciones públicas, destruyeron semáforos y se enfrentaron a los policías, a quienes arrojaron bombas incendiarias. Los efectivos dispersaron a los revoltosos con carros lanza aguas y gases.

Muchos manifestantes portaban en sus manos la foto de un familiar desaparecido durante los 17 años que duró la dictadura, entre 1973 y 1990.

La protesta también recuerda el suicidio del expresidente socialista Salvador Allende, ocurrido el 11 de setiembre de 1973, durante un bombardeo al Palacio de La Moneda, en medio del golpe militar de hace 39 años.

La marcha transitó por calles aledañas al palacio presidencial de La Moneda, donde la policía montó un fuerte resguardo para evitar que se acercaran los manifestantes.

La movilización concluyó con un acto en el que dieron discursos los dirigentes de agrupaciones de derechos humanos y de desaparecidos.

La dictadura de Pinochet dejó más de 3.000 muertos, mientras 37.000 personas sufrieron cárcel y torturas, según datos oficiales.