En Badiraguato, tierra natal de Joaquín Guzmán Loera, celebran su escape. (AFP)
En Badiraguato, tierra natal de Joaquín Guzmán Loera, celebran su escape. (AFP)

En Badiraguato (Sinaloa), el pueblo natal de Joaquín 'El Chapo' Guzmán, algunos pensaron que estaban soñando y otros hasta lloraron de alegría cuando escucharon que el capo del narcotráfico se había fugado de una cárcel de máxima seguridad de a través de un túnel construido bajo su celda.

Este pueblo ha sido cuna de algunos de lo más notorios, y exitosos, traficantes de drogas. Por encima de todos está el líder del cártel de Sinaloa, cuyo segundo escape de una prisión hace una semana atrás humilló al presidente Enrique Peña Nieto, y expuso los límites y la corrupción del sistema penitenciario del Gobierno federal.

Desde el restaurante de pollo asado 'El Chapo', cerca de la plaza principal, hasta en las declaraciones de algunos funcionarios locales, la presencia del capo, a quien los lugareños llaman "El Viejón", se cierne sobre la ciudad de 400 años de edad que vive y respira drogas.

"Fue algo inédito. Increíble, nadie la cree. Yo pensé que estaba soñando, se me hacía algo imposible", dijo el alcalde Mario Alfonso Valenzuela, del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI).

"Si hay un sentimiento en Badiraguato, en la población, de sorpresa pero también de alegría, como decir: ¡Ah mira! se les escapó el Chapo, es bien chingón", comentó.

"La pura verdad que cuando supe (de la fuga) me puse un pedón (se puso ebrio) como de tres días, y te voy a decir que sí lloré y no me da pena (…) Él te ayuda, él te da el trabajo y tu puedes ganar mucho dinero", dijo Roberto, de 15 años, que siembra mariguana.

"Él tiene un dicho: El dinero te hace lo que no eres y por eso, si tienes, pues tienes que llevártela tranquilo", finalizó.