El cierre total de la central nuclear tomará al menos 40 años. (AP)
El cierre total de la central nuclear tomará al menos 40 años. (AP)

El gobierno de declaró hoy bajo control la situación en la central nuclear de , que resultó gravemente dañada tras el y posterior tsunami del pasado 11 de marzo, aunque su anuncio fue muy criticado por los defensores del medioambiente, que lo acusan de engañar a la opinión pública.

El primer ministro japonés, , aseguró que se consiguió "apagar en frío" los reactores afectados y aseguró que se superó un "gran factor de temor".

Ahora, apuntó Noda, hay que proceder a la descontaminación de la zona, comprobar el estado de salud de los vecinos y proceder a pagar las compensaciones. Los esfuerzos se concentrarán además en posibilitar cuanto antes la vuelta de los residentes de la zona a sus hogares. Aún así, muchos japoneses dudan de las palabras del gobierno.

Los activistas medioambientales acusaron al ejecutivo de querer engañar a la opinión pública.

Según la definición del gobierno y del operador de la central, , el "apagado en frío" se logra cuando se consigue mantener por debajo de los 100 grados centígrados la temperatura en el suelo de la vasija de contención.

Sin embargo, en el fondo de la vasija de contención hay restos del combustible nuclear derretido en el reactor que alcanzan hasta los 3,000 grados centígrados, apuntó el experto del grupo medioambiental austríaco Reinhard Uhring.

"Hablar aquí de un 'apagado en frío' raya con una mentira premeditada", denunció Uhring. Según el experto, sólo con el bombeo de 22 mil litros de agua por hora para enfriar los restos de combustible nuclear se consigue evitar una fusión.

También * acusó al gobierno de Tokio de minimizar los problemas. El experto nuclear de la organización Heinz Smital dijo a la agencia DPA que la noticia sólo pretende tranquilizar a la población. "Sin embargo, la realidad es que habrá que combatir durante décadas los problemas en las instalaciones. Además, la zona estará contaminada radiactivamente durante décadas", señaló.

El propio Ejecutivo nipón admitió hoy que el desmantelamiento de la planta nuclear y la limpieza de la zona se prolongará hasta 40 años. Aún así, el portavoz del gobierno Osamu Fujimura apuntó que se revisarán las zonas de evacuación con los gobiernos locales.

Tras el terremoto de magnitud 9,0 de marzo, los sistemas de refrigeración de Fukushima resultaron tan dañados que las barras de combustible nuclear de los reactores 1 a 3 se fundieron por completo.

Para enfriar los reactores, los equipos de rescate lanzaron grandes cantidades de agua.

Por su parte, Tepco consiguió poner en funcionamiento un sistema de circulación con el que se logró un enfriamiento estable de los reactores, pero aún enfrenta grandes problemas.

Entre otros, debe controlar los millones de litros de agua necesarios para enfriar los reactores que después son almacenados en el sótano del reactor como material altamente radiactivo, amenazando a las aguas subterráneas. Recientemente, la firma anunció que podría volver a verter ese agua al mar, ya contaminado, un plan que suspendió de momento ante la radical oposición de los pescadores locales.

El próximo objetivo, a conseguir en los próximos dos años, será destruir las barras de combustible usado de los reactores 1 a 4. Y de aquí a diez años se espera poder extraer también el combustible fundido de los reactores 1 a 3.