Panamá celebra este viernes por todo lo alto el centenario de su canal interoceánico, una hazaña humana que transformó el comercio marítimo mundial y hoy encara el reto de concluir su ampliación para competir ante las nuevas exigencias de la economía globalizada.

"Hoy el mundo celebra un siglo de ingenio. Cien años del triunfo de la imaginación, el esfuerzo y el sacrificio humano", dijo el presidente panameño, Juan Carlos Varela, quien depositó flores en los cementerios donde están enterrados los trabajadores que murieron en la construcción de la vía.

Bajo un sol abrasador, cientos de trabajadores e invitados conmemoraron la histórica fecha en un colorido acto encabezado por el administrador de la vía, Jorge Quijano, en las esclusas de Miraflores, en Ciudad de Panamá, sobre el Pacífico.

Sonando bocinas transitaron dos remolcadores de la flota panameña, que toma control de todos los buques cuando pasan la ruta de 80 kilómetros por donde se mueve el 5% del comercio marítimo mundial: "Simbolizan el compromiso de Panamá de seguir conectando al mundo y llevando el Canal hacia el futuro", destacó Quijano.

Los panameños celebran orgullosos manejar la vía que Estados Unidos le entregó el 31 de diciembre de 1999 y que hoy está en obras de expansión para buques con hasta 14,000 contenedores, el triple de carga de los actuales.

La ampliación no pudo inaugurarse con el centenario por pleitos entre la Autoridad del Canal y el consorcio internacional –liderado por la española Sacyr– que reclama US$1,600 millones adicionales a los US$3,250 millones que cuesta construir un tercer carril de esclusas.

Ahora tienen previsto terminar en diciembre de 2015 para operar en 2016. El proyecto completo, que cuesta US$5,250 millones, tiene un avance del 78%, mientras que las nuevas esclusas se encuentran en 73%.