Michel Temer no se aleja de los problemas.
Michel Temer no se aleja de los problemas.

El presidente de , ,parece no cansarse de las polémicas. Y es que el mismo día en el que el Congreso decidió que no sería procesado ni apartado de su cargo por la denuncia de la fiscalía por presunto cobro de sobornos, su ministro de la Presidencia y gran amigo, Eliseu Padilha, comunicó a la prensa que "la próxima batalla será la reforma del régimen de jubilaciones".

Acción firme y, tal vez, insensata. Desde que La Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 287/2016 fue conocida por la ciudadanía en diciembre pasado, las calles se inundaron de miles de personas manifestando su rechazo a esta. Con el paso de los meses, la gestión emitió otras medidas de ajuste fiscal que puso en contra suya a los sindicatos y, después, su posible implicancia en actos de corrupción consolidó al "¡Fora Temer!" como la frase más común del país de la samba.

Las protestas han llegado a un punto máximo; el país se paralizó en más de una ocasión y el mandatario convocó al Ejército para imponer el orden, lo que solo logró teñir de sangre al país.

Pese a esto, Temer no da un paso atrás ¿Por qué?

El Gobierno justifica la modificación de la jubilación por varias razones: la esperanza de vida de los brasileños ha crecido en los últimos años, la población está cada vez más envejecida y, al mismo tiempo, el número de jóvenes que con su trabajo sostienen el sistema de pensiones disminuye. "La reforma no es una opción, sino una necesidad", afirmó el ministro de Finanzas brasileño, Henrique Meirelles.

Pero gran parte de la ciudadanía no está de acuerdo, lo que ha llevado que el mes pasado su popularidad caiga a niveles históricos, con un cinco por ciento, según un sondeo de la encuestadora Ibope.

Entonces…¿Qué propone la reforma de jubilación de Temer?

1. Elevar la edad mínima para la jubilación: Hasta ahora los brasileños podían dejar de trabajar entre los 55 y los 60 años, la propuesta del gobierno es que el mínimo sea los 65 años para los hombres y 62 años para las mujeres.

2. Cambio de reglas: Se pretende que el tiempo mínimo de contribución pase de los 15 años a los 25.

3. ¿Privilegios?: Los políticos se podrán jubilar a los 60 años. Esto igual supone 5 años más de trabajo, sin embargo, la diferencia con cualquier ciudadano ha llamado la atención.

Veremos si la suerte sigue acompañando a Michel Temer.