Dilma Rousseff en la recta final (Efe).
Dilma Rousseff en la recta final (Efe).

El Senado de comienza a decidir este jueves el destino de la presidenta , suspendida de su cargo desde mayo pasado. En esta fase final del juicio político la mandataria responderá por cuatro supuestos "delitos de responsabilidad" que pueden llevar a su destitución, según se establece en la Constitución brasileña.

"Declaro abiertas las sesiones", dijo el presidente de la Corte suprema de justicia, Ricardo Lewandowski, que encabeza el proceso. Los senadores se transforman en jueces y deben dejar de lado posiciones ideológicas, partidarias y personales, añadió.

Por su parte, los expertos coinciden en que solo un milagro podría devolver al poder a Dilma Rousseff, acusada de maquillar las cuentas públicas. Los sondeos indican una tendencia prácticamente irreversible en favor de la destitución, que requiere de una mayoría especial de 54 votos de los 81 senadores. La votación final, en la que se definirá si se le impugna o no el mandato, se prevé a comienzos de la semana próxima.

"A lo largo de los más de 100 días de este proceso los senadores ya se formaron una opinión y no creo que haya ningún cambio en relación a la votación. Mi previsión es que habrá entre 59 y 61 votos a favor del _Impeachment_", dijo el senador Raimundo Lira, uno de los que presidió la comisión que lanzó este proceso.

El juicio se inicia con testimonios de testigos de la defensa y la acusación de la presidenta. El próxima lunes será la propia Dilma Rousseff la que tomará la posta de la defensa.

La destitución de Dilma Rousseff es también un inesperado final de gobierno para el emblemático Partido de los Trabajadores (PT), la gigantesca fuerza de izquierda de Luiz Inácio Lula da Silva y de Dilma Rousseff, quien asumió las riendas del poder hace 13 años.

Sin embargo, con los Juegos Olímpicos que se celebraron hace poco, los brasileños pudieron distraerse unos días de la recesión galopante y un creciente desempleo (más de 11 millones de personas).

En tanto, Dilma Rousseff insiste en que es "inocente" y denuncia ser víctima de un "golpe de estado" orquestado por Michel Temer, quien fue su compañero de fórmula en 2014 para ganar la elección.

En caso de que Dilma Rousseff sea despojada del cargo, este será completado hasta 2018 por Michel Temer, quien gobierna la mayor economía latinoamericana desde mayo.

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