Trabajadores eran retenidos sin alimentación adecuada y en condiciones insalubles. (Reuters)
Trabajadores eran retenidos sin alimentación adecuada y en condiciones insalubles. (Reuters)

El Gobierno brasileño rescató a 111 obreros que trabajaban en la ampliación del aeropuerto de Sao Paulo, con miras al , y que eran sometidos a condiciones de trabajo esclavo.

"La empresa responsable por las obras de ampliación del aeropuerto de Guarulhos, en Sao Paulo, mantenía a los trabajadores alojados en condiciones inadecuadas y presos por deudas", indicó un informe del Ministerio del Trabajo brasileño.

Los obreros fueron contratados en ciudades del noreste brasileño, la región más pobre del país, con la promesa de recibir un salario mensual de 1,400 reales (US$625 dólares, poco más de dos salarios mínimos).

Pero al llegar a Sao Paulo no comenzaban a trabajar de inmediato sino que entraban en una especie de "reserva" de mano de obra que podría ser contratada en el futuro, explicó Renato Bignami, del programa de erradicación de trabajo esclavo del ministerio.

Y mientras, esperaban en "condiciones insalubres" en instalaciones cercanas a las obras. "Había trabajadores durmiendo en el piso, no les daban colchones, no estaban alimentados, no estaban vestidos correctamente", destacó Bignami, citado por la estatal Agencia Brasil.

De los 111 obreros, seis eran indígenas de la etnia Pankararu.

La dirección de la empresa OAS, una de las mayores constructoras de Brasil y con operaciones en otros países, negó tener conocimiento de este esquema.

"La OAS resalta que no mantiene personas alojadas en la obra y no utiliza intermediarios en la contratación de sus colaboradores", indicó la empresa en una nota enviada a la AFP este viernes. No obstante, despidió a los empleados señalados en la denuncia.

Los trabajadores rescatados recibieron pagos atrasados y fueron enviados a sus ciudades de origen, donde recibirán ayuda de programas sociales, precisó el gobierno.

SANCIONAN A OASUn tribunal ordenó además el bloqueo de 15 millones de reales (unos US$6,7 millones) en bienes de OAS hasta que cumpla con todas las exigencias del poder público.

La OAS encara multas por 138,000 reales (US$61,600) y podría entrar en el registro gubernamental de empresas que practican trabajo esclavo.

Un nuevo terminal para el aeropuerto de Guarulhos debe entrar en operación en mayo de 2014, un mes antes del Mundial que arranca en Sao Paulo el 12 de junio.