Dilma Rousseff atravesó en 2011 una crisis de corrupción que alcanzó a siete de sus ministros. (Reuters)
Dilma Rousseff atravesó en 2011 una crisis de corrupción que alcanzó a siete de sus ministros. (Reuters)

La Policía Federal brasileña detectó en 2011 desvíos de dinero público por un valor de 3,200 millones de reales (US$1,720 millones), el doble que en 2010, informó hoy el diario Folha de Sao Paulo.

La mayor parte del dinero desviado, agrega el reporte, fue usado para pagar sobornos a funcionarios públicos, empresarios y políticos.

Fue precisamente en 2011 cuando la Policía Federal realizó el mayor decomiso de dinero desviado de su historia, por un valor de 13.7 millones de reales (US$7.36 millones).

El dinero fue encontrado en el marco de la Operación Paraíso Fiscal, y estaba escondido en cajas de leche, fondos falsos de armarios y forros de sillones, en la casa de auditores del organismo de contralor tributario federal en , .

El aumento de casos detectados de desvíos y estafas en 2011 se debe a que la Policía ha perfeccionado sus técnicas de investigación, con la formación de equipos especializados en ese tema en varias provincias, indicó el comisario de la Coordinación General de Policía de Hacienda, Rodrigo Bastos.

"Las técnicas de investigación han sido perfeccionadas. Al fin de cuentas, los delitos involucrando recursos públicos ocurren en áreas sensibles para la sociedad", dijo Bastos, quien añadió que en el marco de ese perfeccionamiento, la Policía Federal realizó en 2011 el primer manual de investigación de desvío de recursos, que fue distribuido en las oficinas de la entidad en todo el país.

El récord de detección de desvío de dinero ocurrió el mismo año en que la presidenta realizó una *"limpieza" de gabinete, con la salida de bajo sospecha de corrupción.

Sin embargo, la Policía aclaró que las incautaciones registradas el año pasado no tienen relación con los actos de corrupción de los ministros dimitidos, sino que están vinculadas a investigaciones más antiguas.