(Reuters)
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La Policía de investiga si se ocultaron pruebas del en la , en la ciudad de Santa María donde murieron 231 personas el último domingo; mientras se acumulan indicios de negligencia y el país se moviliza para reforzar controles tras la tragedia.

Cuatro presuntos responsables fueron arrestados ayer para facilitar las pesquisas: los dos dueños de la discoteca y dos integrantes de la banda musical Gurizada Fandangueira, que .

La Policía investiga si la discoteca, repleta de jóvenes universitarios, estaba por encima de su capacidad y si había o no cámaras de vigilancia grabando lo que sucedió y alimentando un computador que habría desaparecido.

Tampoco se ha encontrado el registro de caja, que permitiría comprobar cuánta gente había en el local a la hora del accidente.

"Las cámaras de filmación no estaban en el local (donde deberían estar), no había ningún computador con almacenamiento de memoria", dijo la fiscal Veruska Agostine al .

"El local se pudo haber quemado por causa de un fuego artificial y la capacidad de la puerta no servía para que la gente saliera", ya que era demasiado estrecha, expresó el jefe de policía Marcelo Arigony.

"Estamos investigando para tener seguridad de que no había imágenes" de cámaras de seguridad, añadió. Los dueños de la discoteca declararon que el sistema de vigilancia no funcionaba desde hacía dos meses.

En tanto, la justicia brasileña ordenó el embargo de los bienes de los dueños del local siniestrado, según el .

La medida se solicitó para garantizar el posible pago de indemnizaciones en caso de que los dos dueños del establecimiento, arrestados ayer, sean considerados como responsables por el incendio más trágico de Brasil en los últimos 50 años.

MARCHA SILENCIOSAMiles de habitantes de Santa María, en su mayoría con ropas blancas, participaron en una marcha silenciosa para honrar a las 231 víctimas fatales del incendio. La manifestación, que según la Policía reunió a 30,000 personas, fue organizada a través de las redes sociales en internet y se realizó anoche.

Delante de la discoteca Kiss, el escenario de la tragedia, los participantes cumplieron un minuto de silencio y demandaron castigo a los responsables, a los gritos de "justicia, justicia, justicia".