(Reuters)
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Al menos once muertos, incluido un policía, dejaron los enfrentamientos ocurridos anoche y hoy en el estado de Sao Paulo, que afronta un alarmante incremento en sus índices de homicidios.

El agente de la Policía Civil fue asesinado a tiros por dos sujetos que, supuestamente, le intentaron robar su moto. La balacera se registró a plena luz del día, en la población de Sao Bernardo do Campos, en el área metropolitana de Sao Paulo. Las autoridades no descartan, sin embargo, que se trate de una ejecución.

El número de asesinatos se elevó a 83 en los últimos 11 días y el de efectivos acribillados aumentó a 89 en lo que va del año. La Gobernación de Sao Paulo atribuye la ola de crímenes a una reacción de las organizaciones delictivas.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, llamó al gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, para diseñar un plan conjunto que haga frente a la criminalidad.

"Los equipos se van a reunir a partir del inicio de la próxima semana y van a establecer una buena alianza en todas las áreas que puedan ayudar. Tengo seguridad que la población va a ver rápidamente los beneficios", dijo Alckmin.

Por lo pronto, está descartado seguir el modelo de ocupación de favelas de Rio de Janeiro, que cuenta con el apoyo de las fuerzas militares, según G1 y el diario Folha de Sao Paulo.

"No lo considero necesario (la intervención del Ejército). El estado de Sao Paulo tiene hoy 100.000 policías militares, tiene 30.000 policías civiles, somos el mayor contingente policial de América Latina, hay un gran volumen de inversiones en el estado", indicó el comandante general de la Policía, Roberval Ferreira.

El lunes, 600 policías fuertemente armados lanzaron la 'Operación Saturación' en la favela de Paraisópolis y sus alrededores, que hasta hora ha dejado el arresto de 25 personas, así como el decomiso de armas y drogas.