Pidieron a los sicólogos de la ciudad que apoyen a los deudos. (AP)
Pidieron a los sicólogos de la ciudad que apoyen a los deudos. (AP)

A raíz de , que dejó 232 muertos y cientos de heridos, en su mayoría jóvenes universitarios, el alcalde de la ciudad brasileña de Santa María, Cezar Schirmer, decretó hoy luto oficial de treinta días en la localidad, ubicada a 307 kilómetros de la capital provincial Porto Alegre, al sur del país.

Schirmer, que llegó de madrugada al lugar de la tragedia para seguir de cerca las tareas de rescate, pidió que todos los médicos, enfermeros, sicólogos y demás profesionales del área de la salud de la ciudad se pongan a disposición de las víctimas y de sus familiares con carácter urgente.

El alcalde recibió al gobernador de Río Grande do Sul, Tarso Genro, y a la presidenta Dilma Rousseff, se dirigió en primer lugar al Hospital de la Caridad, donde se encuentran algunos de los heridos y al Centro Deportivo Municipal de la ciudad, en el que se improvisó un espacio para llevar a cabo la identificación de los cadáveres.

Paralelamente, los equipos de rescate entre los escombros del edificio donde funcionaba la discoteca Kiss, con capacidad para 2,000 personas, que quedó destruida y corre riesgo de derrumbe.

La catástrofe ha enlutado a todo Brasil, pero particularmente a la comunidad universitaria, ya que muchas de la víctimas eran jóvenes de diferentes facultades de la Universidad Federal de Santa María (UFSM) que celebraban una fiesta en el local.

Santa María alberga ocho universidades, de las cuales la más importante es la UFSM, que tiene 1,804 profesores y 27,299 estudiantes, que representan más del 10% del total de su población.

"Todavía estamos en shock, trabajando mucho para ayudar a las víctimas. Me gustaría que este día no hubiera amanecido", dijo al diario Zero Hora la directora del Hospital Universitario de Santa María, Elaine Resener, cuyo hijo Luiz Arthur Resener de Moraes, de 25 años, estudiante de medicina, está entre los heridos.

Resener relató que un amigo llegó hasta su casa esta madrugada para informarle de lo sucedido y que su hijo estaba entre los primeros que habían sido socorridos y trasladados a un hospital de la ciudad.

"Corrí para allá (para la discoteca) y cuando vi aquel montón de personas frente al local comencé a tener noción del tamaño de la tragedia", agregó.