(AFP)
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Miles de trabajadores paralizaron hoy La Paz con ruidosas marchas y bloqueos callejeros en los que hicieron detonar cargas de dinamita para reclamar mejoras en las pensiones de jubilación al Gobierno boliviano, que demanda el cese de las protestas para dialogar con los líderes de la Central Obrera (COB).

Grupos de maestros bloquean desde por la mañana diversos puntos en la zona residencial del sur de La Paz y en el barrio de San Jorge, donde se encuentra la residencia presidencial.

Los docentes también han cerrado la carretera hacia el norte del departamento y las tres rutas de conexión entre La Paz y la ciudad vecina de El Alto, incluida la autopista.

Además de los bloqueos, miles de trabajadores colapsaron la ciudad con ruidosas marchas que partieron desde diversos puntos para converger en la central plaza San Francisco.

A su paso, los manifestantes coreaban cánticos contra el Gobierno y detonaron petardos y algunas pequeñas cargas de dinamita.

Centenares de policías han cerrado todos los accesos a la plaza Murillo, donde están el Palacio de Gobierno y el Legislativo, y custodian las calles aledañas para evitar el ingreso de los manifestantes al lugar.

La COB exige que los trabajadores puedan cobrar una jubilación mensual con un valor equivalente al cien por cien de los últimos sueldos que recibían y no solo con un 70%, como fija la ley de pensiones.

Las autoridades han replicado que esa demanda es insostenible y, en cambio, proponen subir la renta mínima de jubilación de US$531 a US$574 para los mineros y de US$373 a US$459 para el resto de los sectores.

"Estamos a la espera de la decisión del Gobierno sobre si se instala o no el diálogo. Ya es responsabilidad de ellos", señaló un dirigente de la COB.