El cambio climático y la autorización a Shell serán los principales temas a tratar (AFP)
El cambio climático y la autorización a Shell serán los principales temas a tratar (AFP)

El presidente de Estados Unidos, , viajará este lunes a y se convertirá en el primer mandatario en ejercicio que visita el Ártico, con la meta de advertir de nuevo de los peligros del cambio climático y de defender su autorización a la compañía Shell para realizar perforaciones en aguas de la zona.

Los glaciares de Alaska "se están derritiendo" cada vez más rápido, "amenazando al turismo y contribuyendo al crecimiento de los mares", señaló Barack Obama en su discurso grabado de los sábados. "Todo esto es real. Está sucediendo a nuestros compatriotas en estos momentos", anotó el presidente al detallar que, según el gobernador de Alaska, Bill Walker, hay cuatro aldeas del estado "en peligro inminente" y que deben ser reubicadas por el aumento de los niveles del mar.

Dentro de un viaje de tres días, Barack Obama llegará este lunes a Anchorage, la ciudad más grande de Alaska y donde prevé participar en una mesa redonda con ciudadanos del estado, además de intervenir en una conferencia sobre el Ártico patrocinada por el Departamento de Estado.

A esa conferencia asisten ministros de las naciones del Ártico y científicos para abordar cómo el cambio climático está transformando esa región y aumentar la conciencia mundial sobre cómo ese fenómeno tiene un impacto global, según la Casa Blanca.

El martes, Obama viajará al área de la Península de Kenai y realizará una excursión en barco por el Parque Nacional de los Fiordos. Ya el miércoles, el presidente visitará la localidad de Dillingham, donde se reunirá con pescadores y familias de la zona.

Durante su gira, Obama también aprovechará para defender la autorización que otorgó recientemente a Shell. El cual llevaba varios años tratando de obtener autorización para realizar prospecciones en las aguas del mar de Chukchi, frente a las costas de Alaska, que guarda importantes yacimientos de petróleo y gas natural, según los geólogos. Una medida que ha provocado numerosas críticas de organizaciones ecologistas y defensores del medio ambiente.

Según el Departamento de Interior, Shell podrá perforar en la zona y realizar exploraciones si cumple altos estándares de seguridad para evitar vertidos y si sus navíos se mantienen en todo momento a más de cuatro millas de las morsas, especie protegida.

A juicio de Obama, mientras EEUU. acelera la "transición" hacia las fuentes de energía limpias y renovables, su economía todavía depende del petróleo y el gas y en este escenario hay que apostar más por la "producción nacional" frente a las importaciones.