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La condena a muerte del líder del mayor partido islámico de , Delwar Hossain Sayedee, desató hoy violentas protestas que dejaron más de 20 muertos y centenares de heridos.

Según medios internacionales, los islamistas reaccionaron violentamente al conocer el veredicto del Tirbunal Internacional de Crímines, con sede en la capital Dacca. En los enfrentamientos, perecieron tanto policías y manifestantes. Al menos, 14 de las víctimas murieron por impactos de bala.

Pese al violento rechazo de los islamistas en varias ciudades del norte del país, las autoridades se mostraron a favor de la sentencia. "Fue condenado a muerte, es una victoria para el pueblo", declaró el fiscal Syed Haider Ali.

Según esta autoridad, el veredicto hará justicia a las personas que perdieron a allegados por culpa de las milicias propaquistaníes.

Además, los manifestantes afines al gobierno llevan ya cuatro semanas en las calles pidiendo la pena de muerte para todos los criminales de guerra. En el centro de , varios grupos dieron rienda suelta a su júbilo. "Hace 40 años que esperábamos esto", declaró un manifestante a una televisora local.

Por otro lado, el acusado –declarado culpable de ocho cargos como asesinato, violación y conversión forzada de hindúes al islam durante la guerra de independencia con Pakistán en 1971– protestó ante la corte y dijo que la sentencia era obra de "ateos".

El partido de Hossain Sayedee, Jamaat e Islami, lanzó una huelga general de 48 horas para pedir el fin de este tipo de juicios.

Grupos defensores de derechos humanos se sumaron a los manifestantes islamistas pues no confían en el proceso de justicia contra 13 supuestos criminales de guerra y lo consideran un juicio político.

El actual Bangladesh era parte de tras el fin de la colonia británica en 1947. En 1971 inició una guerra por su independencia en la que perdieron la vida entre 300,000 y tres millones de personas.