Cerca de cien supervivientes de campos de concentración nazis hicieron hoy una ofrenda floral y encendieron velas en el muro de la muerte de , donde honraron la memoria de sus compañeros fallecidos en un acto con el que arranca la conmemoración del 70 aniversario de la liberación del campo y del Holocausto judío.

Los supervivientes estuvieron acompañados del presidente de Polonia, Bronislaw Komorowski, ya que el campo de concentración nazi de Auschwitz se ubica en el pueblo polaco de Oswiecim, a unos 45 kilómetros de Cracovia.

El muro de la muerte se ubica en el patio del bloque 11 de Auschwitz y a partir del otoño de 1941 fue el escenario de fusilamientos masivos de prisioneros por parte de las temibles SS nazis.

El muro fue desmantelado por los alemanes en febrero de 1944 y en la actualidad su lugar lo ocupa una réplica.

En otros actos que contaron con la presencia de jefes de Estado, se dejó clara la preocupación del aumento de actos antisemitas alrededor del mundo.

El presidente alemán, Joachim Gauck, declaró, por su parte, que "no hay identidad alemana sin Auschwitz", insistiendo en que su país tiene una gran responsabilidad para "proteger los derechos de cada ser humano".

"Aquí en Alemania, caminamos cada día ante casas de judíos deportados; aquí en Alemania donde se planificó y organizó su aniquilación. Aquí, el horror pasado está más cerca y la responsabilidad [es] mucho mayor e imperativa que en otras partes", afirmó.

HUNGRÍA RECONOCE SU CULPAHungría recordó hoy con un minuto de silencio en las principales emisoras de radio y televisión el Día Internacional de Conmemoración del Holocausto judío, una tragedia en la que las autoridades húngaras han vuelto a reconocer la responsabilidad del país.

"No tuvimos amor ni decisión, cuando tendríamos que haber ayudado", declaró ayer el primer ministro del país, el conservador Viktor Orbán.

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-45), los nazis, apoyados por sus aliados húngaros del movimiento de la Cruz Flechada, deportaron y asesinaron a más de 400,000 judíos húngaros. En Auschwitz una de cada tres víctimas fue húngara.

La comunidad hebrea de Hungría, de unas 100,000 personas, es una de las mayores de la Unión Europea (UE), solo por detrás de las de Francia, el Reino Unido y Alemania.

"NO REESCRIBAN LA HISTORIA"En tanto, el presidente ruso Vladimir Putin criticó el martes los "intentos" de "reescribir" la historia, al presidir en Moscú un acto de conmemoración de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz por las tropas soviéticas.

"Cualquier intento de silenciar acontecimientos, distorsionar o reescribir la historia es inaceptable e inmoral" dijo en el museo judío de Moscú el presidente ruso, que no asistió en Polonia a la conmemoración de la liberación de Auschwitz junto a líderes occidentales.

Putin acusa regularmente a las autoridades de Ucrania y de algunos países de Occidente de reescribir la historia.

"A menudo, detrás de esos intentos está el deseo de ocultar su propia vergüenza, de ocultar su complicidad tácita, pasiva o activa, con los nazis", dijo Putin.

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