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Una mujer de 41 años que vive en asegura que la bendición del le permitió recuperarse "milagrosamente" de un con metástasis que la había dejado "entre la vida y la muerte".

"Milagrosamente estoy viva", afirmó Carolina Balbuena al diario argentino .

Hace cuatro años le diagnosticaron cáncer de mama y la metástasis le hizo perder capacidades del habla, de la visión y motricidad. Pero tras recibir el 10 de abril la bendición de Francisco en el , tuvo una rápida recuperación que sorprendió a los médicos.

"En enero, el cáncer se había disparado al hígado, a los huesos de la cabeza, a los ganglios, a la retina. Perdí el 70% de visión porque la metástasis estaba atrás del ojo. En ese momento, no creía en Dios para nada", recordó Balbuena.

La mujer sin embargo recibió con alegría y esperanza la designación del argentino como el sucesor de Benedicto XVI y quiso ir a verlo.

Foto de Carolina Balbuena cuando recibe la bendición papal.

"Me pusieron en un lugar donde sale el papamóvil. Yo llevaba la bandera argentina y la camiseta de San Lorenzo. Él pasa, yo me levanto, y le digo: 'Su Santidad, necesito su bendición. Tengo cáncer, pero creo en los milagros y gracias a usted volví a creer en Dios'. Me dice: 'Ojalá, ojalá, ojalá'. Me bendice. Le muestro la firma de mi oncóloga y le pido que la bendiga porque ella cura a los enfermos. Me bendice dos veces. Y la vuelve a bendecir a ella [la oncóloga]. Con su mirada me transmitió todo. Él pudo ver mi dolor", relató la mujer.

A su regreso a España, aunque se sentía cambiada, el cáncer la llevó a vivir "dos meses muy malos" y los médicos le pronosticaron "muy pocos días de vida", afirmó. "Y de repente me empiezo a poner bien", remarcó Balbuena, que este lunes recibió el alta del hospital San Juan de Alicante porque el cáncer "se está reduciendo".

La jefa de oncología del hospital, Nieves Díaz Fernández, ratificó que Balbuena "estaba bastante mal".

"Ella tenía un cáncer de mama diseminado con afectación pulmonar, que después se extendió a los ganglios. Tenía afectación de la envoltura del cerebro y de la médula espinal. Una lesión que le afecta al ojo derecho, que le produce desprendimiento de la retina", informó al periódico argentino.

"La mejoría ha sido espectacular. Nosotros no esperábamos que mejorara tanto", destacó la médica, que precisó que el tratamiento tarda unos dos o tres meses en comenzar a mostrar resultados y que en este caso "ha sido en menos de tres semanas".

"Ella lo atribuye a que fue a ver al Papa. No puedo decir que es solo eso. Lleva un tratamiento largo. Pero ese tratamiento normalmente no es tan efectivo, no es tan rápida la mejoría. A veces funciona, a veces no, o funciona lento, y a veces lo hace desaparecer. En este caso se ha reducido, nos faltaría hacer una prueba más, pero las lesiones que se veían a simple vista se han quitado y ha recuperado la visión del ojo", afirmó Díaz Fernández.

"Ella creía que se moría y yo también, la verdad. Ahora está perfecta. Está de alta en su casa, está otra vez activa", agregó.