Enfrentamientos religiosos dejaron muchos muertos el año pasado en Nigeria. (AP)
Enfrentamientos religiosos dejaron muchos muertos el año pasado en Nigeria. (AP)

Al menos 29 muertos fue el saldo que dejaron cinco atentados contra iglesias católicas en Nigeria. Las explosiones fueron perpetradas por la secta islamista Boko Haram, cuyo nombre significa "Toda educación no islámica es pecado" y que también se atribuyó un reciente ataque contra la sede de la ONU en Abuya, donde asesinaron a 24 personas.

En la iglesia de Santa Teresa, en Madalla, Níger, el atentado dejó al menos 25 personas muertas cuyos cuerpos lograron ser recuperados de los restos de la explosión. Según testigos citados por agencias de noticias nigerianas, unos 200 asistentes permanecen desaparecidos.

Según el coordinador de la Agencia Nacional de Emergencias de Nigeria (NEMA), Slaku Luggard, el número de víctimas podría aumentar según se desarrollen las labores de rescate.

En la ciudad de Jos, otra explosión contra un templo cristiano, la Iglesia del Monte de Fuego y los Milagros, acabó con la vida de un agente de seguridad. Otro atentado similar en el estado de Yobe dejó tres muertos.

Además, otras dos explosiones, una contra el Centro de Operaciones del Ejército de Damaturu, y otra contra una comisaría de la misma ciudad, acabaron con la vida de al menos dos soldados y un terrorista suicida. Todavía se desconoce el verdadero alcance de estos atentados.