Los atentados se han vuelto algo común en Irak desde el retiro de EEUU. (Reuters)
Los atentados se han vuelto algo común en Irak desde el retiro de EEUU. (Reuters)

Un atacante suicida mató hoy al menos a 32 personas al detonar un vehículo cargado de explosivos junto a una procesión fúnebre en el sureste de Bagdad, en el más reciente ataque desde la partida de las fuerzas estadounidenses.

La Policía dijo que el atentado ocurrió a las 11 de la mañana en el barrio chiíta capitalino de Zafaraniyá, donde los dolientes se habían congregado para el funeral de una persona muerta en la víspera. Agregaron que otras 65 personas resultaron heridas en el ataque, incluyendo 16 policías.

Funcionarios de un hospital confirmaron la cifra de muertos. Todos los empleados hablaron a condición del anonimato, debido a que no estaban autorizados a proporcionar información.

Los insurgentes han incrementado la violencia en Irak desde el del país el mes pasado. Este año, más de 200 personas han muerto en incidentes violentos en territorio iraquí. Hay temor de que se desate una guerra civil.

La mayoría de los muertos han sido peregrinos chiítas y miembros de las fuerzas de seguridad. Una crisis política de raíz sectaria se suma a las preocupaciones de un fuerte crecimiento de la violencia.

Funcionarios en el Hospital General de Zafaraniyá, adonde fueron llevados la mayoría de los muertos y heridos, dijeron que la poderosa explosión destruyó ventanas y dañó paredes en el hospital, donde una enfermera y cuatro pacientes resultaron heridos.

Nadie se atribuyó de inmediato el atentado. Minutos más tarde, pistoleros dispararon contra un retén en Zafaraniyá y mataron a dos policías, dijeron fuentes policiales.