El presidente de Bielorrusia, , destituyó el pasado martes al jefe de la Defensa Aérea y al jefe del servicio de guardias fronterizos de su país, luego que una avioneta de origen sueco irrumpiera en el espacio aéreo y descargara cerca de 900 ositos de peluche con mensajes a favor de la libertad de expresión.

El aterrizaje de los mullidos intrusos ocurrió el pasado 4 de julio pero no se supo nada hasta que Lukashenko, considerado como el "último dictador de Europa", convocara a una reunión la semana pasada para reprender a otras autoridades por permitir una "provocación" como esta.

"Apoyamos la lucha de los bielorrusos por la libertad de expresión", "Libertad de expresión, ya", decían algunos de los carteles en manos de los ositos, que fueron lanzados con unos pequeños paracaídas cerca de la localidad de Ivenets y en las afueras de la capital, .

PARA BURLAR AL EJÉRCITOThomas Mazetti y Hannah Frey, los dos suecos detrás de la proeza, dijeron que querían mostrar su apoyo a los activistas de derechos humanos bielorrusos y avergonzar al Eército del país, pilar del gobierno de Lukashenko, en el poder desde 1994.

"Con suerte, hemos hecho que más personas en el mundo estén conscientes y que haya más personas apoyando al pueblo bielorruso", dijo Frey.

Un estudiante de periodismo identificado como Antón Suriapin podría ser condenado a siete años de cárcel por colgar fotos de los ositos en internet, tras ser detenido como sospechoso de haber colaborado con los autores de la violación del espacio aéreo, informó .