Rostros del atacante y su víctima. (AP)
Rostros del atacante y su víctima. (AP)

La ciudad estadounidense de Miami aún no se recupera del horrendo espectáculo que dio Rudy Eugene, un hombre de 31 años de ascendencia haitiana, que Ronald Poppo (65) antes de morir abatido por la Policía el último sábado.

Una cámara de seguridad del diario registró –con unas palmeras tapando parte de la terrible agresión– que sufrió Poppo, un alcohólico que vivía desde hace años junto al puente del viaducto MacArthur.

Fuentes policiales citadas por dicho medio indicaron que Poppo no conocía a su agresor, quien la madrugada de ese sábado había discutido con su actual novia porque ella quería acabar la relación tras sospechar que él le era infiel.

Eugene salió furioso del departamento que compartía con su pareja en Miami Gardens para dirigirse a Miami Beach. Cuando pasaba por el mencionado puente, empezó a desnudarse y se topó con Poppo, se arrodilló a la altura de su cabeza, le dio varios puñetazos, le quitó los pantalones y comenzó a comer su cara.

Al menos cuatro ciclistas pasaron junto a los hombres hasta que alguien llamó a la Policía. El agente José Rivera llegó al lugar y le ordenó a Eugene que detuviera la carnicería, este no hizo caso y el efectivo le disparó, por lo menos, cinco veces. Poppo perdió un ojo, la nariz y gran parte de la piel del rostro. Su estado es crítico en el hospital Jackson Memorial.

Las autoridades insinuaron ayer que Eugene conocida como "sales de baño", cuyo consumo es relativamente nuevo. La Oficina del Médico Forense de Miami-Dade indicó que los reportes de autopsias tardan de 10 a 12 días, mientras que los exámenes toxicológicos pueden tardar semanas.

Eugene había sido arrestado siete veces en los últimos cinco años, la mayoría por consumo y venta de marihuana. Poppo también tuvo decenas de intervenciones, pero por infracciones menores.

Victoria Forte, una excompañera de Eugene en la escuela secundaria North Miami Beach, dijo al Miami Herald que "el Rudy que nosotros conocíamos era un caballero con una dulce sonrisa, no era un monstruo o un zombie caníbal".