(Reuters)
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El noruego justificó hoy , insistió en que lo volvería a hacer, y dijo que su matanza fue el ataque más "espectacular" de un militante nacionalista desde la .

El ultraderechista leyó su escrito de defensa mostrando menosprecio por las víctimas. En varias ocasiones, la juez Wenche Elizabeth Arntzen le interrumpió y le exigió moderar sus expresiones.

Después de afirmar que cometió un atentado dinamitero y un ataque a tiros en 2011 por "bondad y no por maldad" para prevenir una guerra civil, Breivik dijo que "lo volvería a hacer".

Cuando los fiscales le insistieron en que se explicara, comparó sus ataques con las bombas atómicas que Estados Unidos lanzó sobre las ciudades japonesas de . "Lo hicieron por algo bueno. Para prevenir más guerra", respondió.

Breivik tiene cinco días para explicar por qué hizo estallar una bomba en un distrito gubernamental de Oslo el 22 de julio, donde murieron ocho personas, y después mató a tiros a otras 69 en un campamento juvenil del Partido Laborista en .

Noruega no tiene pena de muerte. De ser hallado mentalmente apto, Breivik podría encarar una sentencia máxima de 21 años o un arreglo de custodia que permitiría mantenerlo encerrado en una institución psiquiátrica mientras sea considerado una amenaza a la sociedad.