Dijo que el campamento de Utoya era un “campo de adoctrinamiento”. (Reuters)
Dijo que el campamento de Utoya era un “campo de adoctrinamiento”. (Reuters)

se disculpó hoy durante su juicio en Oslo por los "civiles inocentes" que murieron o resultaron heridos por la bomba que hizo estallar el pasado 22 de julio en el barrio gubernamental de la capital noruega, y que no tenían ninguna relación con la política ni los ministerios atacados.

Estas personas no eran "los objetivos legítimos", dijo Breivik sobre uno de los fallecidos y algunos de los heridos del atentado con explosivos que costó la vida a ocho personas. "Me gustaría expresar una gran disculpa y arrepentimiento por lo que les ocurrió. El objetivo no era involucrar a civiles inocentes como ellos", afirmó el extremista de 33 años.

Sin embargo, Breivik no ofreció las mismas disculpas respecto a las víctimas del posterior tiroteo de , en el que murieron 69 personas, la mayoría miembros de las juventudes del Partido Laborista. Según había afirmado el asesino confeso, esos jóvenes no eran inocentes sino activistas políticos.

Sobre lo ocurrido en Utoya, alegó que pudo averiguar la ideología de sus víctimas con solo mirarlas e intentó descartar a quienes parecían "de derecha". "Algunas personas parecen más de izquierda que otras", manifestó tras afirmar que le perdonó la vida a un joven que parecía "conservador" y cómo apuntó a los "marxistas" con su rifle y pistola.

"Es terrible que uno se vea obligado a realizar esos actos bárbaros, pero era necesario", dijo Breivik tras subrayar que el campamento de verano del Partido Laborista en Utoya era un "campo de adoctrinamiento". "También yo perdí a toda mi familia y todos mis amigos el 22 de julio. La única diferencia es que yo lo elegí, yo me sacrifiqué", agregó.