, acusado de la muerte de 77 personas en la matanza que sacudió Noruega en julio de 2011, se mantuvo frío durante la lectura de la acusación en el primer día del proceso en su contra, pero rompió a llorar cuando la Fiscalía mostró un video sobre un manifiesto en el que explica sus ideas.

El ultraderechista no mostró emoción alguna durante la lectura de la acusación de 19 páginas por la fiscal Inga Bejer Engh, mientras algunos supervivientes lloraban y una joven se desmayó durante el proceso.

Sin embargo, inesperadamente Breivik derramó también unas lágrimas antes del receso para comer, cuando el fiscal Svein Holden mostró a la corte un video de 12 minutos que él había realizado.

Se trataba de una "breve versión" del manifiesto de 1,500 páginas que publicó online poco antes de los ataques, según Holden. El fiscal intentó remitirse a una sección, titulada Declaración de Guerra Preventiva, del manifiesto.

El texto fue enviado a 1,002 direcciones, pero contenía una lista de unas 8,100. La emisora pública noruega decidió no mostrar el video en su cobertura online del juicio.

Holden mostró también imágenes de las cámaras de vigilancia mostrando los efectos de la bomba en Oslo, pese a que la corte había decido antes que no serían emitidas por televisión debido a su dureza.

DESAFIANTEVestido con un traje oscuro Breivik hizo un desafiante saludo nazi ante el tribunal inmediatamente después de que le sacaran las esposas. Luego se declaró "no culpable" de la muerte de 77 personas por sus ataques en Oslo y en la Utoya.

"No reconozco el sistema judicial noruego, porque actúa bajo mandato de partidos que apoyan el multiculturalismo", afirmó, ya sentado entre sus abogados, en su primera declaración.