Los últimos tiroteos en EE.UU. acabaron con la vida de decenas de personas. (Foto: AFP)
Los últimos tiroteos en EE.UU. acabaron con la vida de decenas de personas. (Foto: AFP)

Tras las últimas noticias de masivos en que acabaron con la vida de decenas de personas, muchos continúan preguntándose por qué ocurrieron estos hechos. Mientras que el presidente aseguró que el racismo, fanatismo, supremacismo blanco, videojuegos violentos y los desórdenes mentales son los únicos responsables; otro sector aseguró que la tenencia de armas en ese país sería el verdadero y único culpable.

“Debemos detener la glorificación de la violencia en nuestra sociedad. Esto incluye horripilantes y espeluznantes videojuegos que ahora son comunes […]. Las enfermedades mentales y el odio aprietan el gatillo, no las armas”, manifestó tras un breve discurso en la que quitó de toda responsabilidad a la tenencia de armamento en su país.

Aunque esta no es la primera vez que el mandatario estadounidense se expresa de esta manera frente a este tipo de sucesos. El febrero de 2018, después del tiroteo en la escuela Marjory Stoneman Douglas, en Parkland, donde murieron 17 personas, solo se refirió a los problemas mentales. ¿Y de las armas? No dijo nada.

Debido a las afirmaciones de Trump, ¿qué papel tienen realmente los desórdenes mentales en los tiroteos masivos registrados en Estados Unidos? BBC analizó diversas perspectivas que a continuación te damos a conocer.

Para Donald Trump, la tenencia de armas no son responsables de los tiroteos masivos. (Foto: AFP)
Para Donald Trump, la tenencia de armas no son responsables de los tiroteos masivos. (Foto: AFP)

¿Enfermedades mentales responsables de tiroteos?

De acuerdo a algunas investigaciones realizadas en EU.UU., un 60% de los responsables de tiroteos masivos en ese país desde 1970 mostraron síntomas de enfermedades mentales como paranoia, depresión y alucinaciones antes de ejecutar sus ataques. Así tenemos que:

James Holmes, responsable de la masacre ocurrida en 2012 en un cine en Colorado, donde murieron 12 personas, padecía de esquizofrenia. Antes de ejecutar el ataque estaba siendo atendido por un especialista.

Jared Loughner, quien atacó en 2011 al congresista Gabrielle Giffords y mató a seis personas durante un mitin en Tucson (Arizona), semanas previas al tiroteo se reía ruidosamente sin motivo aparente, contaron sus compañeros de estudio.

Tomando estos casos y otro similares, Sean Philpott-Jones, investigador en temas de salud pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Clarkson (Nueva York), en un artículo publicado por The Hasting Center señaló: “Estudios recientes han hallado, por ejemplo, que la probabilidad de cometer actos violentos es mayor en el caso de personas con desórdenes mentales que en el de aquellas sin ellos […]. Los tiroteos masivos son parcialmente un problema de salud mental, aunque uno pobremente tratado por nuestras leyes y políticas actuales”.

Los tiroteos en Estados Unidos son una constante. (Foto: AFP)
Los tiroteos en Estados Unidos son una constante. (Foto: AFP)

Rechazan relación entre tiroteos y enfermedades mentales

Sin embargo, pese a existir un supuesto vínculo entre tiroteos y desórdenes mentales, varios expertos aseguran que no se trata necesariamente de una relación causal.

Según una tesis sobre tiroteos masivos en escuelas de Estados Unidos y enfermedades mentales, desarrollada en 2018 en el Union College de Londres por Emily Kaufman, es probable que los artífices de las masacres hayan sufrido algún tipo de desorden, pero no necesariamente se puede afirmar que existe una relación causal entre ambas.

Por su parte, Jonathan M. Metzl y Kenneth T. MacLeish, investigadores del Centro sobre Medicina, Salud y Sociedad de la Universidad Vanderbilt, aseveran que hay estudios que sugieren que los tiroteos masivos son “una distorsión anecdótica más que una representación” de las acciones de las personas con “enfermedad mental” vistas como un colectivo.

“Gran cantidad de los diagnósticos psiquiátricos más comunes, incluyendo la depresión, la ansiedad el desorden por déficit de atención, no tienen ninguna correlación con la violencia. Estudios comunitarios señalan que las enfermedades mentales graves sin que haya situaciones de abuso de sustancias no tienen relación con ningún tipo de violencia […]. A nivel global, la gran mayoría de personas diagnosticadas con desórdenes psiquiátricos no cometen actos violentos”, escribieron en un artículo publicado en 2015 en la revista American Journal of Public Health.

Ellos basan su tesis utilizando datos estadísticos: “Menos del 5% de los 120.000 homicidios con arma de fuego ocurrido en Estados Unidos, entre 2001 y 2010, fueron ejecutados por personas diagnosticadas con enfermedades mentales”.

La gente llora a los fallecidos y pide penas drásticas para los responsables. (Foto: AFP)
La gente llora a los fallecidos y pide penas drásticas para los responsables. (Foto: AFP)

Entonces, ¿qué factores llevan a cometer estos actos?

Diversas investigaciones apuntan hacia varios factores de riesgo que guardan una mayor correlación con los tiroteos masivos que se produce en el país norteamericano.

El consumo de alcohol y drogas multiplica por 7 el riesgo de que se produzca un acto violento. Otros mencionan que haber sufrido abusos durante la infancia, y más si son del sexo masculino, incrementan la violencia. A esta conclusión se llegó, luego de conocer que el 96% de los atacantes en las escuelas son varones.

En tanto, Metzl y MacLeish aseguran que la posibilidad legal de acceder a armas de fuego durante momentos de tensión emocional son un factor que tendría más correlación con la violencia armada que las enfermedades mentales. Ellos basan su estudio en la alta tasa de homicidios en zonas cuyos hogares tienen armamento.

Entonces, ¿cuán peligrosos son realmente los enfermos mentales cuando se trata de la violencia armada? Los investigadores señalan: “En el mundo real, estas personas tienen mucha más probabilidad de ser atacados por otros o tiroteados por la policía que de cometer delitos violentos ellos mismos. En ese sentido, las personas con enfermedades mentales podrían tener más que temer de nosotros del que le tenemos a ellos. Culpar a las personas con enfermedades mentales por los crímenes con armas de fuego omite las amenazas que significan para la sociedad una parte mucho mayor de la población: los sanos”, señalaron Metzl y MacLeish.

En lo que va de 2019, en territorio estadounidense se han producido más de 250 tiroteos que acabaron con la vida de 8.577 personas. (Foto: AFP)
En lo que va de 2019, en territorio estadounidense se han producido más de 250 tiroteos que acabaron con la vida de 8.577 personas. (Foto: AFP)