Escuela primaria Robb en Texas.(Foto:EFE)
Escuela primaria Robb en Texas.(Foto:EFE)

Solo una menor sobrevivió a la perpetrada por Salvador Ramos. Al notar los muertos, Miah Cerrillo, de 11 años, se cubrió con sangre de los cadáveres y fingió estar muerta para que Ramos no le disparara.

Miah habló con la CNN, quien confirmó esta noticia. Cuando llegaron las autoridades, encontraron a Miah entre sangre y cuerpos, con los ojos abiertos y en estado de shock por el terror que acababa de experimentar.

Miah Cerrillo vio morir a todos sus compañeros. (Foto:Facebook)
Miah Cerrillo vio morir a todos sus compañeros. (Foto:Facebook)

Su padre esperó lo peor, pero una vez que la llevaron a urgencias, los médicos forenses notaron que no había ninguna herida de bala profunda en su cuerpo y solo algunos roces en su espalda.

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Comentó que en el momento de que entraba el tirador al aula, estaban viendo la película de Lilo y Stitch. Ramos primero se dirigió a su profesora, quien le dijo “buenas noches” antes de dispararle.

La amiga de Miah, Amerie Garza, intentó llamar al 911 tras esto; pero Ramos se dio cuenta de ello y le disparó. Al ver que todos sus compañeros yacían muertos uno por uno, Miah se escondió entre los cuerpos para desconcertar a Ramos. Después que el joven dejó el aula, Miah admite que oyó más disparo y gritos en la escuela.

Salvador Ramos mató a 19 niños y dos profesoras.
Salvador Ramos mató a 19 niños y dos profesoras.

Aunque la niña ha sido dada de alta, sigue traumatizada por los eventos. Su tía, Blanca Rivera, ha comentado que llora frecuentemente. “Alrededor de la medianoche, mi cuñada me llamó llorando. Me dijo ‘creo que todo esto acaba de golpear a Miah. Creo que todo se hizo realidad. Estamos en casa, y ella está llorando y con ataques de pánico’”.

La familia espera que la niña pueda superar el trauma con su apoyo.

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Oscar Arriola