Al menos seis defensoras de los derechos de las mujeres fueron arrestadas este lunes en , aunque liberadas unas horas después tras las protestas de diversos grupos de derechos humanos y de la población.

Las feministas Mirna Blandón, Tamara Dávila, Neyma Hernández, Amelia Urbina, Dorys Hernández y Guisella Elizabeth Ortega fueron arrestadas mientras pegaban carteles en las calles que mostraban rechazo al presidente Daniel Ortega, según información de la oposición.

Los arrestos fueron repudiados por defensores de los derechos humanos y movimientos opositores, que señalaron la acción policial como "secuestros", y los atribuyeron a la "represión" del Gobierno del presidente Daniel Ortega.

El Colectivo de Derechos Humanos "Nicaragua Nunca +" hizo un llamado "urgente a la sociedad nicaragüense y a la comunidad internacional para demandar la libertad inmediata de las defensoras de los derechos humanos".

Las autoridades policiales negaron la detención de cuatro de ellas, Blandón, Dávila, Dorys y Neyma Hernández, pero los denunciantes sostuvieron que se encontraban encerradas en una prisión en el norte de Managua.

"A estas líderes la dictadura les teme y por eso las secuestra y encarcela. Libertad para ellas y todos los presos políticos", dijo el director ejecutivo de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Juan Sebastián Chamorro.

La Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras) exigió "al Estado nicaragüense que respete el derecho a la protesta social, que garantice la integridad de las mujeres detenidas y que las libere de inmediato".

Después de unas horas, la organización Activismo Digital Nicaraguense informó que las mujeres fueron liberadas, sin explicaciones.

Las protestas contra Ortega están prohibidas por la Policía de Nicaragua, a pesar de que la medida ha sido criticada porque contradice la Constitución local.

Nicaragua vive una crisis que, desde el estallido social contra Ortega el 18 de abril de 2018, ha dejado cientos de muertos, presos y desaparecidos, además de miles de nicaragüenses en el exilio.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que responsabiliza al Gobierno por crímenes "de lesa humanidad", ha registrado 328 muertos, sin embargo organismos locales cuentan hasta 595, y Ortega admite 200.

El estallido contra Ortega se desató hace 16 meses, cuando una aparente mayoría de nicaragüenses salió a las calles para mostrar su desacuerdo con los ataques letales del Gobierno contra sus críticos. 

(Con información de EFE y ADNIC-Activismo Digital Nicaraguense )

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