Varios gatos cuidan celosamente un cementerio ubicado en el municipio de Santa Cruz de Mompox, departamento de Bolívar (). Este hecho pasaría desapercibido si no fuera porque este recinto está localizado en uno de los lugares que inspiraron a

En una crónica realizada para la agencia AFP, la familia Serrano -que vive en este distrito- expresa que siente orgullo del reconocimiento que ha generado a su apellido la custodia de los felinos.

Sin embargo, esta familia ha sido 'acusada' por sus terratenientes de haber realizado un supuesto 'pacto con el diablo'. 

"Alfredo (hijo de un médico cirujano de esta familia) era conocido en el pueblo como el 'Gato' y falleció cuando tenía 33 años. Su cuerpo fue resguardado junto al de sus abuelos paternos en una bóveda en el cementerio de Mompox", narra AFP.

El mito consistió en que todas las tardes, después de haber enterrado a Alfredo en este cementerio, una gata negra siempre pasaba por ahí. Ella tuvo crías y fue la familia Serrano que la acogió para darle una vida mejor. No obstante, no calcularon que el número de gatos aumentaba considerablemente.

Los Serrano comenzaron a alimentarlos y esterilizarlos para contener la sobrepoblación, que incluye felinos blancos, negros, atigrados y amarillos.

"A nosotros no nos incomoda que la gente diga que tenemos pacto con el diablo, en lo más mínimo. Al contrario, nos parece estupendo porque eso nos da un mayor reconocimiento", señaló a la AFP Víctor Serrano, el padre de Alfredo desde la comodidad de su silla mecedora.