La Agencia Central de Inteligencia de y el Servicio de Inteligencia Federal de Alemania (BND, por sus siglas en Alemán) espió al menos por 58 años la correspondencia militar y diplomática confidencial de más de 120 países mediante una empresa de cifrado de mensajes en Suiza. Fue una investigación periodística de la televisora alemana ZDF quien dio a conocer la información.

El periodista Peter Müller de la ZDF señaló que recibió cerca de 180 páginas de archivos del caso Crypto el año pasado. Es así que compartió los documentos con la cadena suiza SRF y The Washington Post. Por meses analizaron los documentos, donde determinaron que provienen de la CIA y el BDN.

Según el citado medio, la empresa suiza Crypto AG dio dispositivos de ecriptación manipulados a varios Estados desde 1952, estos adquirían dichos servicios con el fin de proteger la transmisión de sus datos y mensajes secretos. Desde 1958 la CIA y luego el BND empezaron a controlar las actividades de la empresa mediante la compañía falsa Minerva.

¿Cómo obtenían las cartas?

La empresa Crypto AG tenía dispositivos de cifrado que se usaban para transmitir correspondencia clasificada durante guerras, así como información confidencial entre embajadas y gobiernos. Los servicios de la Inteligencia estadounidense y alemana rastreaban esos mensajes con “puertas traseras”, especialmente creadas en el sistema de seguridad de cifrado.

Dentro de los países rastreados se encuentra Egipto, Irán, Arabia Saudita, Libia y Argentina, ya que estos países usaron los servicios de dicha empresa. Dentro de esos mensajes, los países beneficiados pudieron conocer las negociaciones con Irán sobre la crisis de rehenes en 1979; el ataque terrorista ocurrido en una discoteca en Alemania en 1986; la guerra de las Islas Malvinas entre Argentina y el Reino Unido; y la invasión de EE.UU. a Panamá en 1989.

En 1993 la Inteligencia alemana dejó de lado el control de Cypto AG, pero Estados Unidos continúo hasta 2012. Por su lado, la Crypto AG se dividió en dos compañías: CyOne Security AG y Crypto International. Luego de la publicación de la noticia, ambas compañías afirman ser independientes a Crypto AG.

Por su lado, la CIA y BND no han dado comentarios sobre las cartas secretas. Sin embargo, los funcionarios alemanes y estadounidenses no negaron la autenticidad de los documentos, según The Washington Post.