Robert Morgenthau, célebre fiscal de Nueva York que luchó durante más de cuatro décadas contra el crimen en la Gran Manzana, falleció el domingo 21 de julio a los 99 años, en Manhattan.

Morgenthau fue el principal fiscal federal en el estado de Nueva York del Sur y figura como el fiscal de distrito más antiguo de Manhattan. Su esposa confirmó que falleció en el Hospital Lenox Hill luego de una corta enfermedad.

En una era de notorias trampas de Wall Street y a menudo peligrosas calles, Robert Morgenthau fue la pesadilla de los mafiosos, los políticos corruptos y la avaricia corporativa. Fue un vengador público de los asesinos, violadores y traficantes de drogas; y un confidente de alcaldes y gobernadores, que iban y venían mientras él se quedaba en su puesto, durante casi nueve años en la década de 1960 como el fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York.

Morgenthau, nacido en Manhattan el 31 de julio de 1919, proviene de de una familia llena de riqueza, privilegios y servicio público. Su abuelo había sido embajador en la época del presidente Woodrow Wilson y su padre fue el Secretario de Tesoro del presidente Franklin Roosevelt. Sus primeras incursiones políticas, dos carreras para gobernador de Nueva York, terminaron muy mal.

Pero desde el 1 de enero de 1975, cuando reemplazó a un sucesor interino del legendario fiscal de distrito Frank S. Hogan, hasta el 31 de diciembre de 2009, cuando finalmente abandonó su oficina en el antiguo edificio de Tribunales Penales, cerca al barrio chino, Morgenthau fue el rostro de la justicia en Manhattan, un demócrata liberal elegido nueve veces consecutivas y con el respaldo de prácticamente todos los partidos políticos.

Presidió un batallón de 500 abogados, un presupuesto de 75 millones de dólares y una gran cantidad de casos cada año, en los que vio casos de ​​manipuladores, extorsionadores, asesinos, atracadores, golpeadores de esposa y depredadores sexuales. A su vez ayudó a dar forma a la calidad de vida para millones en una ciudad de vastas riquezas, pero también grandes dificultades.

Morgenthau, según su propia cuenta, supervisó un total de 3.5 millones de casos a lo largo de los años. Muchos de ellos eran acerca del tráfico de drogas, pero también hubo casos muy publicitados, como el del asesinato del exlíder de The Beatles, John Lennon. Mark David Chapman, asesino confeso del músico inglés, fue condenado a cadena perpetua.

Robert Morgenthau, según su propia contabilidad, vio cerca de 3.5 millones de casos a lo largo de su carrera como fiscal. (Foto: AFP)
Robert Morgenthau, según su propia contabilidad, vio cerca de 3.5 millones de casos a lo largo de su carrera como fiscal. (Foto: AFP)

El fallecido exfiscal fue probablemente el más innovador en la historia de la ciudad. Para perseguir los delitos financieros, contrató a decenas de contadores y detectives con experiencia financiera. Promovió las pruebas de ADN y otras técnicas modernas de investigación. Al ampliar la oficina de homicidios y otras unidades, contrató intérpretes de habla hispana y cientos de fiscales negros, hispanos y femeninos, y creó las primeras unidades de delitos sexuales y asuntos del consumidor de la oficina.

Hizo hincapié en el procesamiento de criminales de carrera, traficantes de drogas, pornógrafos infantiles, terratenientes que hostigaron a los inquilinos y perpetradores de ataques a homosexuales. Y a lo largo de su mandato se opuso a la pena de muerte, argumentando que era inhumano y que era ineficaz como elemento disuasorio.

En años posteriores, muchos neoyorquinos se preguntaban si Robert Morgenthau era demasiado viejo para el trabajo. Mientras corría por su noveno mandato en 2005, enfrentó una oposición rigurosa por primera vez en décadas. La retadora, Leslie Crocker Snyder, ex juez de un tribunal estatal, recibió el respaldo de varios simpatizantes de Morgenthau durante mucho tiempo. Pero Morgenthau ganó la primaria, 59 a 41 por ciento, y las elecciones generales, con el 99 por ciento de los votos. Había corrido sin oposición en las elecciones generales durante 20 años y lo hizo nuevamente en esta, su última carrera.

Foto tomada en 2016. Robert Morgenthau junto a la actriz Debra Winger. (Foto: AFP)
Foto tomada en 2016. Robert Morgenthau junto a la actriz Debra Winger. (Foto: AFP)

Para el 2009, cuando decidió no postularse para otro período, Robert Morgenthau era una institución virtual, despreciado por los enemigos que inevitablemente adquiere un fiscal, pero admirado por los neoyorquinos y por generaciones de asistentes que había contratado y asesorado, muchos de los cuales pasaron a ser jueces y a seguir carrera en la política, pero todos ellos reconocen en Morgenthau su influencia en la honestidad e integridad.

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