La justicia indemnizó este miércoles con 1,4 millones de rands (87 mil euros) a la familia de un niño de cinco años que se ahogó en las letrinas de su escuela, hecho que causó indignación en el país.

El Tribunal Supremo de Apelación de Bloemfontein otorgó esta indemnización a los padres y a los hermanos de la víctima, por el “choque emocional y el dolor” causado por su muerte.

Como se recuerda, Michael Komape murió en enero de 2014 ahogándose en las letrinas abiertas de su escuela de la provincia de Limpopo (noreste), con simples agujeros cavados en el suelo.

El año pasado, un tribunal de Limpopo reconoció culpables al Ministerio Nacional de Educación y a su representación provincial de violar el “derecho a la educación” de la víctima, al no ofrecerle un lugar de aseo seguro. Pero se negó a indemnizar a su familia.

La muerte del pequeño Michael suscitó una intensa conmoción en Sudáfrica, donde las letrinas abiertas son moneda corriente en los establecimientos escolares. Los partidos políticos de la oposición y la sociedad civil se pusieron de pie para denunciar los servicios públicos básicos en el país, siempre sumidos a desigualdades raciales y sociales flagrantes, un cuarto de siglo después de la caída del régimen del apartheid.

Tras la muerte de otro escolar en las mismas circunstancias, a principios de 2018, el presidente Cyril Ramaphosa prometió que las letrinas abiertas de las escuelas desaparecerían en un plazo de dos años.




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