Decenas de líderes mundiales, entre ellos jefes de Estado musulmanes, se congregaron el domingo en para sumarse a cientos de miles de franceses en una marcha, en medio de intensas medidas de seguridad por el tributo sin precedentes a las víctimas de los ataques yihadistas ocurridos esta semana.

[ACTUALIZACIÓN 14:38 P.M.]Al menos 3,7 millones de personas participaron en las manifestaciones de este domingo en en repudio a los atentados perpetrados esta semana en París, en lo que es la mayor movilización jamás registrada en el país, anunció a la AFP el ministerio del Interior.

En las ciudades de provincia, hubo más de 2,5 millones de manifestantes. En París eran entre 1,2 y 1,6 millones, pero la masiva afluencia tornó imposible un recuento preciso, agregó el ministerio.

[NOTA ORIGINAL]Decenas de líderes mundiales, entre ellos jefes de Estado musulmanes, se congregaron el domingo en para sumarse a cientos de miles de franceses en una marcha, en medio de intensas medidas de seguridad por el tributo sin precedentes a las víctimas de los ataques yihadistas ocurridos esta semana.

Formando una larga cadena tomados del brazo pudo verse, entre otros, al presidente francés, François Hollande, flanqueado por la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Mali, Ibrahim Boucabar Keita. El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, marchó en la misma fila junto al primer ministro británico, David Cameron.

Unos 2,200 policías y soldados vigilaban las calles de París para proteger a los manifestantes de posibles atacantes, y había francotiradores en los techos de los edificios además de efectivos vestidos de civil entre la multitud.

Los alcantarillados de la ciudad fueron revisados antes de la vigilia y las estaciones del tren subterráneo en la ruta de la marcha estarán cerradas.

La manifestación, que transcurre en silencio, refleja el profundo shock que se sintió en Francia y en todo el mundo por el peor atentado islamista en una ciudad europea en nueve años.

Los atentados en París plantearon cuestionamientos sobre la libertad de expresión, la religión y la seguridad, y más allá de las fronteras francesas expuso la vulnerabilidad de los países a ataques en los centros urbanos.

Un funcionario del palacio presidencial citó al mandatario Francois Hollande cuando dijo a sus ministros: "Hoy París es la capital del mundo. Todo nuestro país se alzará y mostrará lo mejor de sí".

Diecisiete personas, entre ellos periodistas y policías, fallecieron en tres días de violencia que comenzó con un tiroteo el miércoles y acabó con una toma de rehenes en un supermercado judío el viernes. Tres hombres armados fueron abatidos.