Mujer 21: María Almenara, la señora de los postres [VIDEO]

Estudió Publicidad, pero su destino estaba escrito y tendría el sabor de los dulces.

Esther Vargas
Esther Vargas

La historia de María Almenara parece sacada de un cuento y, claro, el final es feliz. Desde muy niña descubrió su pasión por la repostería. Su madre hacía pasteles, y ella contemplaba y se animaba a intentarlo. Tenía quizás nueve años. Mucho tiempo después, en la esquina de la avenida La Mar 698, en Miraflores, María contempla emocionada lo que ha logrado: la tienda de postres más importante de Lima.

“Yo tomo con mucha humildad esto. Soy una persona tímida, que solo gusta de mostrar su trabajo”, dice María, quien tiene cerca de 100 personas a su cargo, 200 puntos de venta, dos plantas y la capacidad de colocar en cadenas de cafeterías y cines unos 400,000 productos al mes. Su torta de chocolate se ha hecho de un nombre propio. LA TORTA DE CHOCOLATE DE MARÍA ALMENARA. Una delicia.

Nació en Lima, pero vivió 12 años en Talara, donde tuvo sus primeros encuentros con lo que luego sería su oficio. Al llegar a Lima, ya jovencita, estudió Publicidad. Pronto reconocería que no era lo suyo. María era la compañera que hacía las tortas, que llevaba los postres, que se encargaba de los dulces. Todos quedaban encantados y si hay algo que no ha cambiado en María, es esa fijación por mirar la cara de los que prueban sus postres. Cuando ve la felicidad en sus rostros, ella se siente recompensada. En ocasiones, cuenta, ha llegado a llamar por teléfono a sus clientes para saber qué le pareció.

Mujer 21: María Almenara, la señora de los postres. (Perú21)

Armando de la Flor, es su principal fan, su compañero, y su mejor relacionista público. El papá de su hijo. Un día abandonó el trabajo corporativo para ponerse el delantal y acompañar a María en esta dulce aventura. María es una mujer delicada, sencilla y afectuosa. Perfeccionista y capaz de estar pendiente de cada detalle.

“Yo podría vivir comiendo dulces todo el día”, comenta María. Todavía parece un sueño que haya pasado de las cajitas de plástico donde ofrecía brownies a montar un lugar especializado, impecable y creativo.

“El éxito es lograr hacer lo que te encanta y vivir de eso”.

“Construyendo un sueño desde 1992, un postre tras otro, día tras día”, señala la descripción de su Facebook. No hay frase más exacta para resumir lo que es María Almenara.

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